La CEV aprueba hoy su denominación autonómica y el nuevo reparto de poder

I. H.

valencia. La CEV culminará hoy su conversión en autonómica, con la aprobación por parte de su asamblea general de los nuevos estatutos que le dotan de los instrumentos necesarios para actuar en ese ámbito, que adquirió el pasado mes de marzo, tras la quiebra de Cierval.

La patronal pasará a denominarse Confederación Empresarial de la Comunitat Valenciana (CEV) y mantendrá su sede social en la plaza Conde de Carlet de Valencia. Según su presidente, Salvador Navarro, los estatutos «garantizan la plena representación de empresas, sectores y territorios», tanto en la asamblea de la organización como en la junta directiva y el comité ejecutivo.

Para evitar los bloqueos provinciales que condenaron a Cierval, dará un 30% de la asamblea a empresas y un 70% a sectoriales y comarcales, pero nadie controlará más del 30%.

La junta amplía sus vocalías hasta un máximo de cien, mantendrá la proporcionalidad territorial y sectorial de la asamblea y tendrá como miembros natos a los presidentes de los Consejos Empresariales Provinciales, que serán vicepresidentes de la CEV. Elegidos en asambleas provinciales por socios de la patronal, formarán parte del comité de hasta 25 miembros y con mayoría para Castellón (cinco) y Alicante (ocho), frente a doce de Valencia.

La CEV también someterá a aprobación las cuentas de 2016, con unas pérdidas de 5.800 euros como avanzó en marzo, cuando subió de 652 a 1.304 euros la cuota de las asociaciones, sin tocar los 3.000 euros que pagan las empresas. Por primera vez, participarán empresas, asociaciones y federaciones de Alicante y Castellón que ya forman parte de la CEV, que suma 190 asociaciones sectoriales y territoriales y 110 empresas.

Fotos

Vídeos