Robotnik, cuando los androides vienen de Paterna

Supermercado coreano de la cadena E-mart con uno de los carritos de Robotnik. / LP
Supermercado coreano de la cadena E-mart con uno de los carritos de Robotnik. / LP

Robotnik nació en 2002 dedicado a la robótica industrial y hoy trabaja para Siemens, BMW, la US Navy, Google o Disney

Á. M.

El futuro ya fue ayer. Aunque todavía no tengamos coches voladores con los que viajar en el tiempo, ni estemos pensando en ir estas vacaciones a Andrómeda, lo cierto es que muchas de las previsiones que durante décadas se establecieron con el horizonte en el siglo XXI están más cerca de lo que nos imaginamos.

Está claro que el 2015 ideado en la segunda parte de 'Regreso al futuro' o el '2001' de Arthur C. Clarke y Stanley Kubrick poco o nada tienen que ver en lo tecnológico con nuestro presente, a pesar de que hemos avanzado por territorios prácticamente imprevistos para los primeros espadas de la ciencia ficción.

Así, no hemos desarrollado inteligencias artificiales como HAL 9000 o, por lo menos, no nos han salido rana; pero basta mirar el suelo de muchas viviendas para ver corretear, no tanto al gato como a la aspiradora automática. En los años 70 hablar de androides remitía al dorado C3-PO de 'La guerra de las galaxias' y los pitidos de su cabezudo compañero R2-D2 o, un par de décadas antes, al juego de lámparas y chispas que animaba al sirviente de 'El planeta prohibido'.

Su último éxito es la venta de carritos autónomos a unos supermercados coreanos

Sin embargo, la robótica está hoy mucho más cerca, por ejemplo en Paterna. Es en el polígono de Fuente del Jarro donde tiene su sede la empresa Robotnik, una compañía fundada en 2002 que acaba de firmar con la cadena de supermercados E-Mart, una de las mayores de Corea del Sur, la producción de un carro de la compra inteligente que ha sido bautizado como 'Eli' y que tiene como objetivo mejorar la experiencia de compra del consumidor, ayudándole en ciertas tareas.

El robot móvil es capaz de seguir al cliente por la tienda mientras este va seleccionando la compra, puede guiarle al lugar donde se encuentran los productos que busca (evitando obstáculos) y también permite el pago automático, entre otras funciones. Concretamente, 'Eli' es lo que se denomina un robot móvil colaborativo, es decir, diseñado para realizar tareas útiles para las personas, compartiendo su espacio de forma segura con ellas.

A diferencia de los robots móviles tradicionales, los robots móviles colaborativos incorporan sensores más avanzados y cierto nivel de inteligencia para procesar información sensorial y para desarrollar funciones más complejas como navegación autónoma sin infraestructura, seguimiento de personas y comunicación por voz, entre otros.

En el caso del carrito, los requerimientos en cuanto a navegación y localización son más exigentes que los de un almacén, ya que el usuario no es «profesional» y un supermercado, además, es un entorno que puede estar muy concurrido a determinadas horas, pese a lo cual el robot debe funcionar de forma segura y eficiente igualmente. Vamos, que el futuro nos acompaña a comprar las cebollas.

Aunque esta noticia pueda parecer sorprendente, lo cierto es que la valenciana Robotnik es un referente internacional en robótica móvil y sus robots trabajan en diversos sectores, especialmente en logística industrial basada en el transporte de mercancías en interiores.

Cómo emprender cuando no estaba aún de moda

Conseguir apoyos hace 15 años no fue tarea fácil. Sin aceleradoras y con escasas ayudas, optaron en constituirse en SLL, una sociedad limitada laboral. Este tipo de sociedad de responsabilidad limitada tiene la pecualiridad de que la mayoría del capital social es propiedad de los trabajadores que prestan servicios retribuidos en la empresa de forma personal y directa y que la relación laboral de los cuales es por tiempo indefinido y jornada completa. Antes, el Centro Europeo de Empresas Innovadoras de Valencia (CEEI), les apoyó en la fase inicial con una labor de asesoramiento y abrió la puerta a varias convocatorias como al premio 'Jóvenes Emprendedores' de la Fundación Bancaja. En 2008 formaron parte del Programa PIPE del IVEX que suponía asesoramiento y contratación de una persona para MKT y ventas internacional.

La empresa se fundó en 2002 por dos socios: Roberto Guzmán y Rafael López, ingeniero en Informática e ingeniero en Telecomunicaciones, respectivamente. Ambos poseían conocimientos académicos y experiencia en el sector de la robótica, el cual por otra parte, se perfilaba ya entonces como un sector emergente con grandes posibilidades. En un primer momento, Robotnik centró su actividad en la robótica industrial y la automatización para luego especializarse en Robótica de Servicio, donde nos encontramos actualmente y donde somos referentes a nivel europeo.

La internacionalización es intrínseca a una actividad como la de la compañía, según reconoce. De hecho, el potencial de la robótica se mostró en muchos países antes que en España por lo que fue una vía natural salir fuera de las fronteras. De todos modos, la primera exportación fue en 2007 y se trataba de un brazo robótico diseñado y fabricado por Robotnik. Previamente, se había realizado alguna venta puntual de producto de distribución. A día de hoy, su nómina de clientes tanto en el sector de I+D como en el industrial incluye a Google, la US Navy, Siemens, Disney, BMW, el MIT o el Fraunhofer.

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