Agua negra más depurada para reutilizarla sin riesgos

Depuradora de aguas residuales de Valencia en Pinedo. /  JESÚS SIGNES
Depuradora de aguas residuales de Valencia en Pinedo. / JESÚS SIGNES

El objetivo es emplear biorreactores anaerobios que consiguen una completa depuración y recuperan energía Investigadores de la Comunitat trabajan en un proyecto que busca la completa regeneración de caudales residuales

REDACCIÓN VALENCIA.

Investigadores del Departamento de Ingeniería Química de la Universidad de Valencia y del Instituto de Ingeniería del Agua y Medio Ambiente de la Universidad Politécnica de Valencia participan en un proyecto europeo que promueve estudios en busca de soluciones para poder reutilizar sin riesgos las aguas residuales de las ciudades.

La iniciativa forma parte del programa 'Innovation deal for circular economy', que trata de poner en contacto a grupos de interés científico que encuentren cómo superar las barreras o impedimentos de normativas que dificultan la deseable reutilización sistemática de las aguas depuradas.

Según ha explicado Aurora Seco, de la Politécnica, el ámbito de actuación se centra en «analizar el marco regulatorio existente en la reutilización del agua para fines agrícolas». Para ello hace falta aumentar el grado de depuración, recuperando los nutrientes de las aguas negras, los cuales se podrán reutilizar así mismo en los cultivos.

La propuesta principal de los investigadores valencianos consiste en la utilización de la tecnología de 'biorreactores anaerobios de membrana' (AnMBR), que se basa en «un concepto más sostenible para el tratamiento de aguas, en el que las aguas residuales se convierten en fuente de energía, nutrientes (nitrógeno y fósforo) y agua regenerada susceptible de ser reutilizada, dada su elevada calidad, tanto microbiológica como en cuanto a contenido de sólidos».

De esta manera se contribuye a cerrar el ciclo de energía y materiales en el sector del tratamiento del agua, de acuerdo con los principios aconsejables de fomentar la 'Economía Circular'. Por otra parte, la tecnología AnMBR «contribuye a reducir el impacto ambiental dentro del campo del tratamiento de la depuración, ya que minimiza las emisiones de CO2, al evitar la oxidación de la materia orgánica y reemplazarla por la producción de un biogás (metano) adecuado para su aprovechamiento energético».

Los investigadores resaltan que los tratamientos para agua potable y aguas residuales representan el 7,6% del consumo total de energía en todos los países de la Unión Europea. Por tanto, el ahorro de energía y la mejora de la eficiencia dentro del sector del agua implican un impacto positivo significativo en el consumo energético total.

Por último, la combinación del tratamiento de las aguas residuales mediante tecnología AnMBR y la fertirrigación (riego con el agua regenerada y los nutrientes que contiene) «contribuye a aliviar los problemas de escasez de agua, a proporcionar estabilidad en la producción de alimentos y a aumentar el rendimiento económico de los cultivos al reducir las necesidades de adición de fertilizantes minerales».

El sistema puede proporcionar otros beneficios económicos, sociales y ambientales adicionales vinculados al aumento de la disponibilidad de agua, como mantener la actividad económica en las zonas rurales y evitar el éxodo rural o la conservación de los ecosistemas asociados con las prácticas agrícolas.

La parte valenciana del estudio se apoya en la comunidad de regantes del Canal de Riego del Río Turia (Acequia del Oro), que ya recoge parte del agua depurada en Pinedo.

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