Las Provincias

Sólo tres empresas citrícolas acogen la marca 'Naranja de Valencia'

  • Germans Fuster, Brío y Tresfruts constituyen la firma 'Original Valencia' para comercializar en exclusiva la fruta con el nombre común

De los varios cientos de empresas que comercializan cítricos en la Comunitat Valenciana, únicamente tres han decidido apostar muy en serio en el estreno de la marca 'Naranja de Valencia', acogiéndola como propia y con el convencimiento de que será además un camino económicamente fructífero para ellas, no sólo limitado al aspecto sentimental.

Estas tres firmas naranjeras son: Germans Fuster, S. L., radicada en Daimuz; Brio Fruits(Agrios Selectos, S.A.), de Real de Gandía, y Tresfrut, S.L., de Gandía. Curiosamente, las tres son de La Safor. Otra circunstancia común es que las tres están especializadas en líneas de comercialización que dan preferencia a la calidad sobre la cantidad. Y en ese concepto moderno de la calidad, que por supuesto es amplísimo y va más allá de las condiciones intrínsecas de la fruta, apuestan ahora por estrenarse con una marca recién nacida, en la confianza de que 'Naranja de Valencia' les aportará un claro valor añadido a lo que ya vienen desarrollando.

En las etiquetas de 'Naranja de Valencia' figura esta apostilla: 'Desde 1781', clara referencia a una noción muy acreditada a nivel mundial, cuando se sigue considerando a Valencia como verdadera cuna de la naranja, en el sentido de ser origen del cultivo con criterios modernos y orientados al mercado. Un prestigio que, por lo visto, sigue funcionando mejor fuera que dentro, cuando aquí ha sido tan escasa la adhesión a la nueva marca.

El año 1781 fue el de la histórica plantación del primer huerto de naranjos con la idea de producir para la venta. Y para ello se pusieron de acuerdo en Carcaixent el cura Monzó, el notario Maseres y el boticario Bodí.

Gran aceptación

Para José Enrique Sanz, gerente de la IGP (Identificación Geográfica de Procedencia) 'Cítricos Valencianos', los motivos de que sean pocos, de momento, los comercializadores valencianos que se hayan sumado a 'Naranja de Valencia', pueden ser diversos: desde quienes consideren que esta marca pueda significar una competencia directa a las suyas propias, que ya tienen acreditadas desde hace tiempo, a quienes, en un plano más general, crean que es una aventura poco viable y desconfíen abiertamente de que valga la pena arriesgarse.

Sin embargo, los buenos resultados de la presentación de 'Naranja de Valencia' en la reciente feria 'Fruit Attraction' celebrada en Madrid parecen desdecir dichas reservas de los detractores. Por los innumerables contactos realizados con compradores españoles y extranjeros y, sobre todo, por la decidida apuesta que han mostrado a la iniciativa, los responsables de la misma hablan de «éxito total». Es más, la pauta común ha sido la aceptación y el reconocimiento de que «una naranja que se venda claramente identificada como la 'de Valencia' no puede ser más que la mejor, puesto que todo el mundo sabe y reconoce que la naranja valenciana es la mejor». De esta forma, la marca viene a confluir con una fama existente con claridad en el imaginario colectivo, de modo que «en buena parte ya tenemos mucho camino hecho de antemano», señala Sanz.

Mirza Avdic, director comercial de Original Valencia, la firma que canalizará las ventas con la marca 'Naranja de Valencia', ha indicado que «contando con que es totalmente nueva, ha despertado un gran interés en la feria». Tanto representantes de países europeos que son grandes compradores de nuestros cítricos (Alemania, Francia, Reino Unido...) como de mercados emergentes (China, Emiratos...) han mostrado su predilección, haciendo ver que los parabienes se traducirán en operaciones concretas. De todos modos, José Barres, presidente de la IGP, y Abel Alarcón, de la asociación Naranja de Valencia, indicaron que «tenemos los pies en el suelo, porque somos conocedores del sector y sabemos que hay mucha competencia, pero es cierto que confiamos en el potencial que tiene la marca».

Ninguna cooperativa

Sorprende por otro lado que no se haya sumado a esta iniciativa ninguna cooperativa citrícola valenciana, cuando estas entidades están más ligadas al territorio y se supone que más comprometidas con este tipo de proyectos. Por ello tampoco tienen el problema que pueden aducir firmas particulares, que a menudo argumentan que por necesidades comerciales trabajan no sólo con fruta valenciana, sino también de otras regiones, lo que les complica la gestión para diferenciar procedencias concretas cuando se trata de denominaciones y marcas que aluden a un origen incuestionable.

Otra razón que obstaculiza estriba en que los cítricos se han convertido en gran medida en 'commodities' que se abastecen con regularidad a las grandes cadenas y se orientan al gran consumo, donde normalmente no priman marcas. En la práctica son naranjas de marca blanca.

Pero en este sentido cabe destacar una notable excepción. Una cadena comercial española exige ya a su suministrador de cítricos (uno de los tres de 'Naranja de Valencia') que sean siempre con la máxima acreditación de su origen valenciano.