Las Provincias

Un informe pericial revela deficiencias en la compra del yate del Puerto de Valencia

Embarcación adquirida por la APV para la Copa América. :: lp
Embarcación adquirida por la APV para la Copa América. :: lp
  • El trabajo critica la utilidad, el proceso de adjudicación y la diferencia entre el valor de la embarcación y el precio pagado

La investigación sobre la gestión del expresidente del Puerto de Valencia Rafael Aznar continúa en el juzgado. La última diligencia que ha llegado al órgano es el informe del perito judicial que analizó el yate adquirido por la Autoridad Portuaria de Valencia (APV) para las regatas de la Copa América. El trabajo del especialista, un ingeniero naval, no deja en buen lugar ni la embarcación ni el proceso de contratación. Ni siquiera la utilidad de semejante adquisición.

El peritaje apunta que el periodo de la presentación de ofertas para construir la embarcación se dejó en un mes cuando lo habitual es un trimestre. Esto pudo hacerse con la intención de reducir la posibilidad de que concurrieran más candidatos. Esto se hizo en periodo muy próximo a las vacaciones de verano.

El dossier revela, además, una importante diferencia económica -rondaría los 700.000 euros- entre el valor de la embarcación y lo que se pagó por ella. Fuentes cercanas al investigado rebaten este dato y apuntan a la existencia de otro informe independiente que sitúa el valor del yate en una cantidad mucho más elevada.

El trabajo del especialista llama la atención acerca del escaso rigor del contrato para la construcción del famoso yate. La embarcación mide 28 metros de eslora y tiene capacidad para 50 personas. Costó 4,1 millones de euros. Destaca, por ejemplo, que no se determinaran con precisión los materiales que se iban a emplear. La etiqueta de «buena calidad» no parece suficiente en un documento de estas características. Uno de los informes de la Intervención del Estado, que dio origen a la causa, calificó el desembolso de «suntuario» y «superfluo» a los intereses generales. Antes de la adquisición, se había alquilado una embarcación por 150.000 euros.

El perito también cuestiona la utilidad de un barco como una especie de oficina móvil y considera que hubiera sido más rentable invertir esa cantidad en unas dependencias en tierra. El barco tiene hoy poco uso. De hecho, la APV lo ha sacado a subasta con un precio inferior a un tercio de lo que costó. Pero, de momento, no ha encontrado comprador.

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