Las Provincias

El juez ordena la extinción de Cierval y culpa de su quiebra a las patronales provinciales

José Vicente González, último presidente de la patronal autonómica Cierval. :: irene marsilla
José Vicente González, último presidente de la patronal autonómica Cierval. :: irene marsilla
  • El auto señala a la Generalitat como principal acreedor con un millón de euros en concepto de subvenciones para cursos de formación

La desaparición de la que ha sido durante 36 años la patronal de la Comunitat ya es oficial.

El juzgado de lo Mercantil número 3 de Valencia comunicó ayer a Cierval el auto por el que se declara «concluso» el concurso voluntario de acreedores y, asimismo, acuerda la extinción de la organización empresarial autonómica. De este modo, el magistrado evita designar un administrador concursal.

El dictamen judicial confirma lo que ya decía el último presidente de la organización empresarial, José Vicente González: la quiebra de la autonómica se debe, principalmente, al impago de las cuotas de las provinciales de Castellón y Alicante. «Si de tres patas me fallan dos, se cae el taburete, más no se puede hacer», dijo en una entrevista a LAS PROVINCIAS cuando se anunció la liquidación de Cierval el pasado mes de febrero.

En este sentido, el juez señala en el auto «la insuficiencia de bienes para hacer frente a todo el pasivo de la entidad». Según hace constar, más de la mitad de los activos de Cierval son «deudas de difícil cobro, pues se refieren a cuotas de afiliados cuyo impago -arrastrado desde 2014 y 2015 e incluso desde 2010- es una de las causas que ha generado la insolvencia». En ese punto, la resolución judicial apunta a las confederaciones de Alicante y Castellón, que, según indica, se manifiestan incapaces de atender el pago de las cuotas de la propia organización autonómica.

La obtención de nuevos ingresos, además, es imposible, según el juzgado. «Los ingresos por cuotas son inexistentes y resulta materialmente imposible la percepción de subvenciones al existir procedimientos de reintegro de subvenciones por la suma de un millón de euros, que imposibilitan la percepción de nuevas subvenciones, principal fuente de sus ingresos», sentencia. En concreto, estos reintegros a la Generalitat corresponden a convenios ejecutados por la CEC (Confederación Empresarial de Castellón) y Coepa (patronal provincial de Alicante). Por todo ello, el auto del juez declara «concluso el concurso de acreedores, cesando todos los efectos de la declaración del concurso y se acuerda la extinción de Cierval, decretándose la cancelación de su hoja registral de inscripción».

El inicio del declive

En 2015, las cuentas de Cierval se tiñeron de rojo por impago de cuotas y por los reintegros abonados a la administración en el nombre de las provinciales. En concreto, arrojaban unas pérdidas superiores al millón y medio, 895.186 euros correspondientes a la concursada Confederación de Empresarios de Castellón -126.849 por impago de cuotas y el resto, reintegros- y los otros 597.620 a Coepa -471.127 por cuotas-, a la que perdonó el 95% de la deuda para que superase su propio concurso.

Poco después los empresarios de Alicante retiraron su apoyo a la refundación de la autonómica -pactada a cambio de la quita-, básicamente porque preveían un nuevo reparto de poder que les privaba de buena parte de los ingresos públicos. Cabe recordar que, cada año, patronal y sindicatos se reparten 5,2 millones por participar en órganos tripartitos.

Con ese acuerdo roto y la propuesta de fusión con la provincial de Valencia (CEV) descartada, la reclamación de 600.000 euros por parte de la Generalitat -correspondientes a prevención de riesgos laborales entre 2008 y 2010 que no se realizaron- precipitó el camino de Cierval hacia los juzgados de lo mercantil. Ni siquiera aprobó las cuentas de 2016 en la asamblea que retrasó medio año para intentar encontrar una solución que, finalmente, ha pasado por la conversión de la CEV en autonómica en la pasada asamblea de 3 de marzo.

La desaparición de la patronal, no obstante, no impide que la Generalitat trate de cobrarse su deuda. Para ello, la conselleria de Hacienda dividirá en tres las deudas, en función de lo que corresponda a cada provincial. «Cierval era únicamente el intermediario pero el destinatario de las ayudas eran las tres patronales provinciales. De esta manera, en lugar de una deuda global de Cierval, habrá tres, una por cada provincial», explican desde el departamento.

En concreto, casi la mitad de la cantidad adeudada -250.000 euros de 600.000 - corresponden a Valencia. «Ya tenemos el compromiso de la CEV de que se abonará sin problemas», afirmaron las mismas fuentes. El resto, en sus importes correspondientes, se reclamará a las patronales de Castellón y Alicante por los procedimientos establecidos legalmente. «Ahora estamos en vías de hablar con ellas», concluyen.