Las Provincias

Economía no dio ni un euro a los autónomos de las ayudas públicas presupuestadas en 2016

  • La conselleria dejó perder la mayoría de los fondos para planes industriales, internacionalización de pymes y energías renovables el pasado año

«Los presupuestos marcan las intenciones pero cuando se liquidan, ese debate desaparece y la ejecución es lo importante». Eso es lo que defendía en enero el conseller de Economía, Rafael Climent, en una entrevista concedida a Efe, en la que aseguró que «con un 90% del presupuesto ejecutado, 2016 no ha sido un año perdido» y que, a pesar de las dificultades, las ayudas habían llegado al tejido productivo. Los datos de su propio departamento, no obstante, contradicen esa afirmación y respaldan las críticas vertidas desde sectores como el del cooperativismo y la economía social.

El balance es demoledor en buena parte de las líneas presupuestarias de Economía, que no concedió ni un solo euro del millón consignado para ayudas a los trabajadores autónomos, ni tampoco de los cinco millones comprometidos para respaldar a las pequeñas y medianas empresas en su internacionalización. Según los datos sobre una treintena de programas facilitados por la propia Conselleria de Economía al portavoz de Industria del PP en Les Corts, Vicente Casanova, una docena de convocatorias despidieron el pasado año completamente en blanco, guardadas en un cajón, lo que le llevó a sentenciar 2016 como «un año perdido en materia de ayudas de empleo, industria, energía y comercio».

Es el caso, por ejemplo, de los planes de acción en materia de industria, con un presupuesto de 3,6 millones sin tocar a cierre de 2016, y los de ahorro y eficiencia energética (un millón), así como de las ayudas para el emprendedurismo innovador y la diversificación (1,5 millones), y también las relativas a financiación de proyectos de economía social (dos millones), promoción de la economía sostenible (1,5 millones) y a la difusión comercial (75.000 euros).

El programa de mayor importe es el de las ayudas del Ivace a la I+D+i empresarial, dotado con 21,4 millones de euros pero que se cerró con un discretísimo 1,28% reconocido, con apenas 262.994 euros pagados.

Plan eólico

A continuación, con un presupuesto de 9,9 millones, se sitúa el fondo de compensación del Plan Eólico que Climent prometió reactivar, con escuetos resultados hasta la fecha. A 31 de diciembre, constaban pagos por importe de 2,5 millones, una cuarta parte del total previsto. También en materia energética, se utilizaron 2.497 euros de los 2,79 millones presupuestados en el programa del Ivace para energías renovables y biocarburantes, un 0,09%, y 937.969 euros de los siete millones previstos por el Ivace para ahorro y eficiencia energética, un 13%, lo que implica que las empresas, ayuntamientos y entidades que pusieran en marcha proyectos para reducir el consumo energético, en la mayoría de los casos, seguirán esperando las ayudas prometidas por el Consell.

De hecho, sólo tres de las más de 30 líneas presupuestarias sobre las que reclamó datos el PP alcanzan un grado de reconocimiento de obligaciones de pago -a falta de conocer lo realmente abonado- superior al 50%. Se trata de las ayudas para la Red de Agencias para Innovación Comercial (con un 76% de 650.000 euros), formación en materia de internacionalización (con un 58% de los 1,9 millones presupuestados) y las dedicadas al calzado (57% de medio millón), mientras que cerámica, juguete, mármol, mueble y textil no llegan al 17%.

Para Casanova, «los datos confirman la nula ejecución presupuestaria de Economía», que achaca a «los enredos y guerras internas en el seno de la Conselleria, paralizada por la inacción de un conseller al que le viene grande el traje». «Se puede ir a Madrid a montar el pollo pero a lo mejor hay que montarlo al Consell, incapaz de ejecutar sus políticas», dijo.

Climent le replicó que «es imposible culminar la mayoría de ayudas en un año natural» y que «es una perversión analizar la ejecución de los presupuestos en diciembre y mirando la columna de pagos y no la ejecución», que el PP sospecha que «ha sido todavía más deplorable».