Las Provincias

Francisco Roig tendrá que pagar al fisco nueve millones por la venta de solares

Francisco Roig y su hijo Alfonso en una imagen reciente. :: Irene Marsilla
Francisco Roig y su hijo Alfonso en una imagen reciente. :: Irene Marsilla
  • La Audiencia Nacional confirma que se aplicaron deducciones indebidas tras vender terrenos para edificar en Valencia, Alzira, Cullera y Estivella

La Audiencia Nacional ha desestimado el recurso contra una resolución del Tribunal Económico Administrativo Central de 2014 por la que la empresa Sociedad Agraria de Transformación Labor de Caballero N 3944 estaba obligada a pagar 9,29 millones de euros en concepto de liquidación, sanciones e intereses de demora por aplicarse deducciones indebidas en el Impuesto de Sociedades desde 2004 hasta 2006, además de las costas del procedimiento judicial.

La empresa es propiedad del expresidente del Valencia CF Francisco Roig a través de la sociedad Corporación de Inversiones y Comercio en General SL, en la que él es el administrador único y figuran como apoderados sus hijos Ángela, Trinidad y Alfonso, según recoge el Registro Mercantil.

Concretamente, la sentencia ratifica una sanción de 1,7 millones, pero el grueso del pago se debe a que la empresa ha de abonar 7,7 millones de euros por aplicarse deducciones que no le correspondían tras la compraventa entre 2004 y 2006 de distintas parcelas que, supuestamente estaban destinadas a una finalidad agraria pero que el fisco ve probado que tenían como función la actividad inmobiliaria.

De hecho, la sentencia da por sentado que el negocio de Sociedad Agraria de Transformación Labor de Caballero N 3944 era la compraventa de esos terrenos para la promoción y construcción, por lo que no tiene sentido deducirse la reinversión de los beneficios como si su finalidad fuera a ser mejorar la producción. Además, asegura que no hay facturas de venta de productos agrícolas de la mayor parte de esos terrenos y que el personal y otros aspectos que se presentaron como prueba de que seguía teniendo por finalidad el cultivo eran insuficientes para demostrar que tuvieran una finalidad «relevante».

Por otra parte, la sentencia añade que las incorrecciones en el cálculo de deducciones y su aplicación sobre «facturas cuyos servicios no pueden probarse» y el hecho de amortizar en las cuentas de la empresa vehículos que no tienen que ver con su actividad «son comportamientos que requieren una falta absoluta de diligencia, pues ni son operaciones compleja, ni son cuestión que puedan ser complejas de interpretar».

Topillos de Campanar

Yendo al detalle, la sentencia pormenoriza que en uno de los terrenos de Campanar, adquirido por 4,7 millones denominado Trenor, la empresa aseguró haber cultivado chufa en plena burbuja inmobiliaria, pero que supuestamente había sido arrasada por una plaga de topillos en 2007.

A su vez, a otra parcela en el mismo barrio se le atribuye la venta de cebollas por 6.000 euros a Hortalizas Pepo, «cuando tres días antes se había adquirido a esta entidad cebollas por importe de 6.000 euros según factura de 27/12/2006. Lo que pone en duda que las cebollas vendidas fueran cultivadas por el obligado tributario y no las mismas que tres días antes había adquirido», señala la sentencia.

Otro caso es, también en Campanar, el de un terreno que fue vendido a la empresa Chamartín Armiñana, del conocido promotor de la zona Juan Armiñana. Supuestamente se trataba de un campo de alfalfa, pero «no se identifican concretamente las parcelas que estaban cultivadas». Aunque la empresa sancionada asegura que la producción alimentaba a una yeguada, lo cierto es que no presenta facturas de esa venta de producto. A su vez, no se aporta ninguna factura de venta de caballos ni en 2005 ni en 2006 por lo que se considera que «la escasa rentabilidad de la inversión» se interpreta como una «utilización mínima o irrelevante».