Las Provincias

Trabajador de la factoría Ford Almussafes. :: Julio De La Fuente
Trabajador de la factoría Ford Almussafes. :: Julio De La Fuente

Ford Almussafes deja la planta de motores con un turno al quedar sin carga de trabajo

  • El contrato con Jaguar Land Rover que acaba en mayo no será compensado hasta 2018, cuando se prevé producir el Maverick

Continúan los ajustes en Ford Almussafes. En este caso, la compañía del óvalo perderá en primavera un turno en el área de montaje de motores de la planta al terminar la vigencia del contrato para producir motores para Jaguar Land Rover. Esto significa la salida de la empresa de 140 trabajadores más, para los que dirección y sindicatos van a negociar alternativas de empleo hasta que puedan reincorporares con el lanzamiento del motor Maverick en 2018, si definitivamente se confirma que saldrá de Valencia.

Hace justo un año ya se suprimió el turno de noche de esta misma planta y 100 empleados no pudieron ser renovados. La supresión de este segundo turno se debe a que no se ha podido encontrar un relevo a partir de abril o mayo a la carga de trabajo aportada por el contrato de Ford con la multinacional británica de lujo y todoterrenos. Esta situación se prolongará alrededor de un año, si se cumple la previsión de que vaya aumentando el trabajo en montaje para atender el lanzamiento del nuevo motor Maverick.

Parte de los empleados afectados son temporales, pero con compromiso de convertirse en fijos, por lo que se quiere dar una solución que pueda equipararse a la obtenida por el personal de la factoría en julio. En aquella ocasión se evitaron 430 despidos a cambio de reducir la jornada diaria en dos horas en los turnos de tarde y noche en el último trimestre de 2016 y recuperar las jornadas improductivas a partir de 2017.

Sin embargo, los meses no han corrido a favor de este tipo de soluciones. «No hay claridad sobre el asunto todavía, vamos a barajar alternativas para evitar movilidades de personal porque implica finalizaciones de contrato, pero no despidos», reconoce Carlos Faubel, responsable de UGT en Ford.

Tras el fin del segundo turno, en montaje de motores se quedará uno con unos 140 trabajadores, además del resto de empleados de la planta de motores, hasta un total de 900, pero que se dedican a ingeniería, mantenimiento de maquinaria y fabricación de piezas de motor.

La negociación se prevé complicada, ya que la evolución de las ventas no está permitiendo cumplir las expectativas que se plantearon inicialmente para 2016. Y es que , la planificación de contrataciones y provisión de producto para su ensamblaje estaba pensada para un aumento de la demanda del 10% en Europa, a la que se surtiría con un incremento igual de producción.

El problema es que ya a principios de año se apreció como esto no iba a ser posible y se procedió a la salida de eventuales y, posteriormente, de temporales que no hubieran generado el derecho de convertirse en indefinidos en ese 2016.

A cambio de evitar despidos, se optó por confiar en que la situación mejoraría a partir de 2017 y producir sin cobrar desde ese año las jornadas que se había cobrado sin producir el pasado año. Sin embargo, los últimos datos sobre la evolución de 2016 no hace prever un comportamiento del mercado tan optimista.

Las últimas cifras facilitadas por la compañía indican que las ventas de Ford en Europa crecieron en noviembre el 4% en tasa interanual hasta 104.700 unidades y en el acumulado de los once primeros meses de 2016 el 6 %, hasta 1,24 millones. A pesar del incremento de las entregas en el viejo continente, el fabricante ha visto reducida su cuota de mercado tanto en los once primeros meses del año (0,1 puntos porcentuales, hasta el 7,9%) como en noviembre (0,2 puntos porcentuales, hasta el 7,7 %).

Además, el panorama internacional entre enero de 2016 y el de este año ha cambiado la geografía de Europa y el timón de América. Por una parte, el Reino Unido votó su salida de la Unión Europea el 23 de junio, mientras que Estados Unidos eligió como presidente a Donald Trump. En el primer caso, la negociación que ha de completar el proceso de salida está estancada, mientras la libra cae, encareciendo las importaciones desde el continente. Por otro, Trump ya ha hecho que Ford cancele inversiones en México y se teme una política de repatriación de producción que podría afectar a Almussafes.