Las Provincias

De Guindos advierte de que más gasto no soluciona los problemas si no hay reformas

Luis de Guindos.
Luis de Guindos. / Carlos Barba (Efe)
  • El ministro de Economía se alinea con las tesis defendidas por Alemania, frente al reciente llamamiento de Bruselas en favor de un estímulo en la UE con el objetivo de impulsar la demanda

  • La privatización de Bankia dependerá del momento del mercado y podría demorarse más allá de lo previsto

El ministro español de Economía, Industria y Competitividad, Luis de Guindos, considera que un incremento del gasto público no servirá por sí mismo para solucionar los problemas de la economía de la zona euro en ausencia de reformas estructurales, avances en el libre comercio y el saneamiento del sector bancario europeo.

"Un estímulo fiscal por sí mismo no va a solucionar nuestro problema", asegura De Guindos en una entrevista concedida al diario británico 'Financial Times', donde señala la necesidad de establecer un diálogo acerca de "libre comercio, sobre reformas estructurales y hacer frente a la situación de los bancos en Europa". De este modo, el ministro español se alinea con las tesis defendidas por Berlín, frente al reciente llamamiento de Bruselas en favor de un mayor gasto por parte de algunos gobiernos de la UE con el objetivo de impulsar la demanda.

El comisario de Asuntos Económicos y Financieros de la UE, Pierre Moscovici, reclamó la semana pasada a los gobiernos que "cuenten con margen fiscal de maniobra" que gasten e inviertan más, algo que, a su juicio, va tanto "en su propio interés como en interés del resto de países". Donald Trump, el presidente electo de EE UU, ha contribuido también a elevar las expectativas de una relajación fiscal con promesas de bajadas de impuestos y de impulsar el gasto en infraestructuras. En este sentido, aunque el ministro español señala que "cierta relajación podría ser correcta en países con espacio fiscal", insiste en que otras políticas son más importantes.

Asimismo, 'Financial Times' destaca que De Guindos pide a los gobiernos europeos que miren más allá del creciente clamor en favor de estímulos fiscales y que se centren en cambio en impulsar el comercio y el saneamiento de la banca como medio para lograr un mayor crecimiento. "Si limitas el libre comercio y existen dudas sobre la salud de los bancos entonces será extremadamente difícil tener una verdadera recuperación en Europa", añade Luis de Guindos, advirtiendo de que "esa clase de economía a cámara lenta es el escenario ideal para el populismo".

Reforma del Impuesto de Sociedades

De Guindos, de 56 años y personaje clave en la respuesta al colapso del sistema bancario español y la crisis de deuda de 2012, comienza su segundo mandato como titular de la cartera de Economía del Gobierno de Mariano Rajoy con el reto de cumplir los objetivos de déficit pactados con Bruselas en una legislatura en la que el Ejecutivo no cuenta con mayoría parlamentaria. En este sentido, el ministro subraya que España tiene el compromiso de cumplir el objetivo pactado, lo que equivale a un esfuerzo de unos 5.500 millones de euros, concentrando su atención en el Impuesto de Sociedades. "No vamos a tocar el IVA ni el IRPF. La mayor parte del ajuste en término de ingresos tiene que venir del impuesto del Impuesto de Sociedades", apunta.

De hecho, De Guindos recuerda que "en 2007, España recaudaba unos 40.000 millones de euros en impuestos a empresas. Este año, rondarán los 20.000 millones de euros. Esto se debe en parte a la crisis, pero ahora estamos en una recuperación y los beneficios empresariales están comenzando a regresar a niveles como los de 2007". "¿Cuál es la diferencia? Muchas empresas han acumulado una base fiscal negativa que pueden deducirse", señala De Guindos, apuntando que el Ejecutivo podría acabar con "vacíos y deducciones" utilizados por las empresas.

Otro de los retos pendientes del ministro de Economía es la privatización de Bankia, entidad rescatada en 2012 y que debía privatizarse a finales de 2017, aunque De Guindos admite que este plazo podría demorarse con el objetivo de recuperar la mayor cantidad del dinero del rescate posible. "Vamos a intentar hacerlo antes de finales del próximo año, pero este tipo de plazos no tienen mucho sentido. Dependerá de la evolución del mercado", explica De Guindos, subrayando que "fijar un límite que te obligue a vender en el momento equivocado es un poco de locos".