Las Provincias

La patronal de Castellón irá a concurso con una deuda cercana a tres millones de euros

valencia. La Confederación de Empresarios de Castellón (CEC) seguirá los pasos de la alicantina Coepa y entrará en concurso de acreedores en apenas diez días -el preconcurso expira el 28-, con una deuda que ronda los tres millones de euros, cerca de dos correspondientes a las pérdidas acumuladas hasta 2015 detectadas por la auditoría encargada por la gestora y el resto, a las de 2016 y a los 1,2 millones en ayudas a la formación investigados por un juzgado de Nules, que motivaron el procesamiento tanto de la CEC como de la autonómica Cierval.

Según indicó ayer a LAS PROVINCIAS el portavoz de la gestora, Néstor Pascual, los números definitivos todavía no están cerrados, ni los relativos a la auditoría ni el presupuesto de 2016, y la previsión es que la junta vuelva a reunirse esta semana para abordarlos y los someta a la asamblea la que viene, con el día 28 como fecha límite para presentar la documentación del concurso.

Pascual confirmó que las pérdidas recogidas en la auditoría «superan el millón de euros, y puede que ronden los dos», en parte por los créditos contraídos para pagar una treintena de salarios -frente a los tres actuales-, algunos de 6.000 euros mensuales. En junio, el entonces presidente de la CEC, José Roca, situó en 600.000 euros la deuda con bancos.

A esa cuantía habría que sumar las pérdidas del presente ejercicio, en el que «puede que se deba algo, pero mucho menos, porque todo el presupuesto no llega a un millón», según Pascual, y los 1,2 millones del supuesto fraude en subvenciones, unos números con los que la viabilidad de la patronal de Castellón se antoja cuanto menos complicada.

No obstante, la gestora que dirige la CEC desde que en verano dimitiera su cúpula confía en poder salvarla de la quiebra. Una vez tengan claras las cuentas que entregarán al juez de lo mercantil, habrá que elaborar un plan de viabilidad para evitar la liquidación, como ya hizo Coepa, que logró que Cierval aceptase una quita del 95% de la deuda. A cambio de pactar su refundación, le perdonó medio millón y la CEC, que le adeuda otros 600.000 euros, espera ahora el mismo trato.