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Ford Almussafes utiliza 'gremlins’ humanos saboteadores en sus controles de calidad

Ford Almussafes utiliza 'gremlins’ humanos saboteadores en sus controles de calidad
  • La planta de Valencia cuenta con empleados a los que se asigna la labor secreta de insertar piezas equivocadas en la línea de montaje, como volantes incompletos y piezas de motor con fallos

  • El sistema de visión toma más de mil millones de fotografías cada quince días, el equivalente al número de fotografías que se publican en Instagram en toda Europa durante el mismo periodo

Xabier Garciandia es un trabajador de Ford. Pero no es uno más. Sus labores diarias incluyen, literalmente, poner obstáculos en el día a día de una de las plantas de fabricación de automóviles más avanzadas del mundo, encargándose de colocar en secreto piezas equivocadas y defectuosas en la línea de montaje. Más que trabajar para rivales sin escrúpulos, Xabier es una pieza clave del proceso del riguroso control de calidad de la planta de Ford.

El pionero sistema de visión de Ford fotografía, comprueba y localiza cada pieza y componente de cada uno de los 400.000 vehículos y 330.000 motores fabricados en la planta de Valencia cada año. Las “pruebas gremlin” son una innovadora manera de comprobar que cada nuevo proceso funciona correctamente.

“El sistema de visión es fundamental para comprobar que cada pieza de cada vehículo es la correcta”, afirma Garciandia, especialista técnico de Sistema de Visión de Motor de Valencia. “El ‘test gremlin’ nos permite garantizar que el sistema funciona perfectamente. Es un juego con un objetivo muy serio. El equipo se emociona mucho cuando encuentran una de las piezas que intentamos colarles, y cada vez intentamos que les resulte más difícil encontrarlas”.

Una imagen con 3.150 fotos

Ford fabrica más modelos Ford en su megaplanta de última generación de Valencia que en cualquiera otra de Europa. En Almussafes se fabrican: Kuga, Kuga Vignale, Mondeo, Mondeo Vignale, Galaxy, S-MAX, Transit Connect y Tourneo Connect. También se fabrican en Valencia los motores EcoBoost 2.0 litros y 2.3 litros. El sistema de visión captura más de mil millones de fotos cada catorce días, el equivalente al número de fotos publicadas en Instagram en Europa en un periodo similar. Esto también ayuda a generar una imagen compuesta, formada por 3.150 fotografías que destacan cualquier discrepancia a los ingenieros.

En Valencia, hasta el momento, se han enviado a la línea de montaje piezas de motor defectuosas, volantes incorrectos e incluso paneles incorrectos. Los “test gremlin” se han ampliado a las 34 frases de montaje, y Ford está evaluando la implantación global de este proceso.

“La utilización de cámaras digitales ha cambiado totalmente la manera en que registramos nuestro modo de vida, y ahora estamos transformando la manera en que construimos motores y coches”, afirma Garciandia. “Pero también tenemos que probar los tests y lo estamos haciendo de una menara muy sencilla pero que consideramos única dentro del sector de la automoción”.

Los controles de calidad de Ford

Ford ha introducido toda una serie de procesos de calidad rigorosos y, en algunos casos, inusuales en la planta de Valencia, donde sale un vehículo cada 40 segundos de la línea de producción.

Estos incluyen:

• Micrófonos ultrasensibles que comprueban que los conectores de los motores hayan sido bien instalados

• “Escuchadores de motores” que comprueban que cada nuevo Ford Focus RS funciona a la perfección

• Plumas de emú que se utilizan para quitar el polvo a los modelos antes de pintarlos

• Un sistema de cámara digital pionero en el sector que identifica defectos de pintura en el chasis

• Pruebas de vehículo que reflejan el uso de audio de los conductores enviado por Bluetooth

• Un test de carretera virtual para evaluar tecnologías avanzadas de conductor