Las Provincias

La patronal autonómica Cierval se refunda con un nuevo reparto de poder empresarial

Salvador Navarro (CEV), Francisco Gómez (Coepa), J. V. González (Cierval) y Néstor Pascual (CEC), ayer en rueda de prensa. :: juanjo monzó
Salvador Navarro (CEV), Francisco Gómez (Coepa), J. V. González (Cierval) y Néstor Pascual (CEC), ayer en rueda de prensa. :: juanjo monzó
  • Coepa y CEC acceden a perder peso en favor de las empresas y a que se gane participación por pagar más cuota, lo que beneficia hoy a Valencia

Los dirigentes patronales de la Comunitat anunciaron ayer, juntos y sonrientes, el pacto alcanzado para refundar la autonómica Cierval con un nuevo reparto de poder, en el que el peso de las provinciales -CEV un 41,33%, Coepa un 32,33% y la CEC un 26,33%- se diluirá a un 10% exento de cuotas cada una, ampliable a un máximo del 30% mediante pago por vocal.

Con la reforma estatutaria planteada hace medio año por José Vicente González, y a la que hasta ahora se oponían Alicante y Castellón, se liberará un 70% de los votos de la asamblea para dar entrada en la nueva Cierval a empresas (30%) y entidades sectoriales y profesionales (40%), a razón de «una cuota, un vocal» y siempre con ese tope del 30%.

El modelo acordado por los órganos de gobierno autonómicos -pendiente de ser ratificado por los de las respectivas provinciales- sigue el implantado en la CEV por Salvador Navarro para reducir la dependencia de fondos públicos y, en la práctica, supondrá que la provincia de Valencia salga reforzada. Por un lado, su patronal es la única de las tres provinciales capaz de costear una mayor participación, ya que las otras llevan años sin pagar sus cuotas y están inmersas en procesos concursales, y también por la mayor representación que tendrán sus sectores y porque concentra las sedes de más empresas, según señalaron a este periódico fuentes empresariales.

Los cuatro patronos recalcaron ayer en rueda de prensa que «lo más importante es que hay un proyecto común de futuro», que desbloquea la situación y esperan que sea una realidad antes de final de año. Según González, la temida perspectiva de que Cierval, al corriente de pagos, se vea arrastrada al concurso de acreedores por Coepa y la CEC «no es un horizonte probable». La razón de que no lo descartase por completo podría ser que siguen a la espera de que el Consell acepte, o no, su petición de aplazar los requerimientos por importe de unos 800.000 euros que vencen el 20 de diciembre, el mismo día en que han convocado la asamblea de Cierval para aprobar las cuentas de 2015, el presupuesto de 2016 y la refundación.

«Los números cuadran», recalcó el presidente de Cierval, que concentrará el grueso de las estructuras técnicas y administrativas de las cuatro organizaciones, en torno a una veintena de trabajadores frente a la decena que sumarán las provinciales, y prevé ingresar cerca de tres millones anuales a partir de 2017, 2,4 millones de la Ley de Participación Institucional y el resto de la adhesión de empresas, que reporta a la CEV medio millón de euros y se prevé aún mayor en la autonómica. Según Navarro, ahora las empresas decidirán a qué confederación se asocian, si a una a la otra o a ambas.

González matizó, no obstante, que «están hechos los números gordos», a falta de concretar el ajuste de personal para evitar duplicidades y de que las comisiones económica y estatutaria cierren los flecos. Lo que sí que aclararon es que ya no darán directamente cursos de formación, para evitar nuevos disgustos y porque ven «un sinsentido» el sistema ideado por el Estado con los fondos de empresas y trabajadores.

Quita y dación en pago

A cambio de ceder poder, Coepa salió del encuentro con sus «confederaciones hermanas» con la aceptación de la quita del 95% de la deuda -se renuncia a medio millón de euros- y la convicción de que la Generalitat aceptará la dación en pago del centro de oficios, y la CEC con el compromiso, aunque no expresamente formulado, de que recibirá el mismo apoyo que ahora presta si su preconcurso acaba en concurso.

Tras posar todos juntando sus manos, «eufóricos», para escenificar el acuerdo logrado «después de muchas discusiones, reuniones y negociaciones», González detalló la reforma estatutaria pactada a partir del borrador que presentó en junio y que preveía la fusión con la CEV, aparcada por temor a que los procesos administrativos, penales y concursales acabasen arrastrando a la única saneada. Aparte del nuevo reparto de poder con el que aseguran que «nadie pierde», limitarán a dos el máximo de mandatos por presidente, los órganos de gobierno se reunirán cinco veces en Valencia, cuatro en Alicante y dos en Castellón y tendrán un reglamento y un código ético y de buen gobierno para que Cierval sea «eficaz y transparente».