Las Provincias

Francisco Zamora: «En la Comunitat, el promotor paga la tasa de transmisiones y luego el comprador también»

Francisco Zamora, presidente de la Federación Valenciana de Empresarios de la Construcción (Fevec) :: j. Monzó
Francisco Zamora, presidente de la Federación Valenciana de Empresarios de la Construcción (Fevec) :: j. Monzó
  • El presidente de Fevec, Francisco Zamora, señala que la reactivación «es insignificante» y revela que se han cerrado 931 empresas este año

La reactivación de la construcción, de la que tanto se oye a hablar, parece no haber alcanzado la velocidad adecuada. O al menos, así lo ve Francisco Zamora, presidente de la Federación Valenciana de Empresarios de la Construcción (Fevec), quien considera que el repunte registrado este último año «es insignificante». Entre sus principales propuestas al Consell está la desgravación fiscal en materia de rehabilitación, en lugar de recibir ayudas por parte de la Administración. También solicitan apoyo para la formación de trabajadores, aunque lamentan que no les hayan incluido en los planes de formación.

¿El sector se ha reactivado?

Estamos muy por debajo de lo que debería ser lo ideal. La caída ha sido tan bestial que el repunte que se registra ahora es insignificante. El ritmo normal de construcción es de en torno a las 15.000-20.000 viviendas en la Comunitat, si tenemos en cuenta que somos el 10% de la población española. En estos momentos, la situación es lamentable. Actualmente donde más se está moviendo es en Alicante, sobre todo por la inversión extranjera, mientras que en Castellón no hay prácticamente nada. Para Valencia esperamos que el año que viene se empiecen a construir cerca de 250 viviendas.

¿Dónde hay necesidad de obra?

Por una parte, hay demanda de vivienda nueva y, por otra, de rehabilitación. En la Comunitat tenemos más de 350.000 viviendas con más de 50 años. Son viviendas que se han quedado obsoletas y que necesitan dotarse de eficiencia energética, así como de mejoras en aislamiento acústico y térmico, salvar barreras arquitectónicas antiguas, etcétera. Es decir, mantener esas residencias para que puedan seguir cumpliendo su función.

¿Qué balance hacen del año y medio del Consell?

Estamos en un impasse en estos momentos. Si mejora la financiación autonómica, creemos que la conselleria mejorará su inversión en construcción y rehabilitación. Sé que están haciendo esfuerzos desde conselleria sobre todo en rehabilitación, pero el problema está en esa infrafinanciación autonómica. No obstante, creemos que sería mejor ofrecer desgravaciones fiscales para la rehabilitación, antes que dotar de subvenciones. De este modo, se potenciaría al sector y se combatiría la economía sumergida.

¿Y casos como el de Puerto Mediterráneo no afectan?

Lógicamente. Una construcción de estas características daría trabajo al sector. Estoy convencido de que si se hace unos planteamientos claros por parte de la conselleria, seguro que los inversores son capaces adaptar el proyecto a las exigencias medioambientales. Pero debe haber unas reglas del juego mucho más claras. No entendemos que el Ayuntamiento de Paterna lo vea viable y que el Consell, no. Por ello, abogamos por una unificación de criterios. En cualquier caso, no hay que frenar la inversión.

¿Abogan por la creación de un nuevo instituto tecnológico de la construcción?

Nosotros somos unos de los impulsores de Aitecom, que busca convenios de colaboración con distintos institutos tecnológicos. No creemos que haya que crear un nuevo instituto específico como tal, sino optimizar los recursos de los que ya existen. Hay que tener en cuenta que en la construcción están implicadas el resto de actividades como las del metal, madera, cerámica, etcétera.

¿Sigue lastrando la herencia de los pelotazos urbanísticos?

Si se hubieran dado esos pelotazos, habría el mismo número de empresas hoy que en los años del boom. O, al menos, esos pelotazos no se han producido en la mayoría de las empresas que han existido. Del 2015 al 2016 han desaparecido 931 empresas en la Comunitat. Por otro lado, se han creado, también en un año, 3.274 empleos en la construcción, pero no lo suficiente como para mantener a todas las compañías a flote. Lo que necesitamos es una mejor formación, sobre todo para la rehabilitación, donde se necesita gente versátil.

¿Se lo han trasladado al Consell?

Sí, les hemos pedido ayudas en este sentido. Hay que diversificar a los trabajadores. De momento, el Consell no nos ha incluido en los planes de formación.

¿Qué diferencias hay en el sector valenciano con respecto a otras autonomías?

Hay comunidades autónomas, como la de Madrid, donde la rehabilitación de viviendas funciona mejor por el sistema fiscal. Allí no se paga el impuesto de transmisiones en tres años, porque en ese tiempo el promotor compra la vivienda, la habilita y la pone a la venta, de modo que el que paga el gravamen es el cliente final. En la Comunitat se produce una doble imposición; lo paga el constructor y luego el comprador.