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Natra, la reforma de la fábrica de chocolate

Natra, la reforma de la  fábrica de chocolate
  • Nacida hace 75 años en la cocina de un piso del Grao de Valencia, hoy es una multinacional que ha tenido que reinventarse para salir adelante

  • Natra ha iniciado una senda de recuperación que la llevó a beneficios en 2015 y a rozar los 370 millones en ventas

Muchos valencianos recuerdan que en Valencia había un pueblo que olía a chocolate. Corría el año 1951 cuando el proyecto de tres amigos entre las penurias de la posguerra dio el primer gran paso de esta 'rara avis' empresarial que es Natra, un actor relevante en un negocio como el del cacao y sus derivados, dominado en buena medida por grandes operadores internacionales. Mislata fue el lugar elegido para instalar la primera fábrica de la compañía gracias a un crédito del Banco Industrial y una mezcla de intuición y audacia que permite entender su proyección.

Sin embargo, la compañía nació en 1943 cuando dos jóvenes licenciados en Farmacia y otro en Química instalan un precario laboratorio en la cocina de la casa de la abuela de uno de ellos en el Grao de Valencia. Se trataba de Arturo Benlloch, Juan Ferrándiz y Álvaro Faubel, a los que la Guerra Civil les obligó a abandonar sus estudios, partir al frente y, el final de la contienda, tener que reconstruir sus propias vidas como también lo intentaba el resto del país.

Su objetivo inicial era obtener la teobromina, un alcaloide a partir de la cáscara del cacao, que tiene efectos estimulantes para el organismo y que será la base de su negocio. La precariedad de medios no suponía una barrera para la tozudez de los tres jóvenes que, al término de cada ensayo fallido, se retaban a intentarlo una vez y «una atra», al ser el valenciano coloquial su lengua materna. De estas últimas palabras surgió la marca Natra, oficial desde 1962.

De la cocina pasaron a un garaje en la plaza de Polo Bernabé, cerca de la Facultad de Farmacia, en el que también producían fármacos a pequeña escala para subsistir Benlloch y Faubel. Por su parte, el tercer socio, Juan Ferrándiz echaba una mano económicamente con parte de su sueldo de alférez de complemento, al haber prolongado su carrera militar.

Aunque parezca extraña la presencia de cacao en la España de la postguerra, hay que recordar que hasta 1968 contaba con un territorio colonial, Guinea, en la que las empresas españolas tenía la exclusividad en la explotación de sus plantaciones para la posterior elaboración de chocolates. De hecho, la familia de Benlloch tenía una fábrica de este producto en Torrent, en la que él también trabajaba a la vez que en su proyecto personal.

Sin embargo, será con la independencia de la colonia y las malas relaciones que posteriormente se mantuvo con el régimen de Macías cuando se terminó la prohibición de importar cacao de otra procedencia. Era 1973 y muchas empresas del sector se hundieron, pero Natra logró escalar posiciones y llegar a convertirse en las siguientes dos décadas en la decimotercera empresa mundial del sector del cacao con una cuota mundial del 1%.

Entre sus grandes hitos está el suministro de cafeína a Coca-Cola que, debido a las exigencias de confidencialidad que impone la compañía norteamericana, pronto llegó a convertirse en un secreto a voces en los círculos empresariales valencianos.

El progresivo fallecimiento de los fundadores y las desavenencias entre los herederos fueron abriendo la empresa a socios ajenos que imprimieron su huella. Además, las sucesivas crisis fueron teniendo su impacto con redimensionamientos y correcciones en las líneas de negocio. Desde 1986 la compañía tiene sede en Quart de Poblet (Valencia) y se define como una multinacional de origen español dedicada a la elaboración de productos de chocolate y derivados del cacao. Cuenta actualmente con 1.100 empleados en todo el mundo, y gestiona seis centros de producción en España, Francia, Canadá y Bélgica.

Respecto al negocio, Natra está formada por dos divisiones. Por una parte están los productos de consumo, como las barritas de chocolate, bombones o tabletas de chocolate. Por la otra se cuenta el producto industrial, desde donde se suministra productos derivados de cacao, sobre todo polvo, manteca de cacao y cobertura de chocolate para la industria.

En el último ejercicio completo, Natra alcanzó un beneficio neto de 4,5 millones, tras una larga temporada en pérdidas que le ha obligado a reestructurase de nuevo, y unos ingresos de 368,7 millones de euros, tras crecer un 8,6% en un año.