Las Provincias

:: Irene Marsilla
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Emilio Orta, el copiloto del éxito

  • Con casi medio siglo de experiencia a sus espaldas, Emilio Orta (presidente del Cluster de Automoción de la Comunitat) es la cara visible de parte del secreto de los logros de Ford Almussafes

La llegada de la compañía Ford a Almussafes hace 40 años no sólo significó la implantación de una gran empresa que ha llegado a contar con más 10.000 empleados directos, sino que fue el detonante de una reacción en cadena que transformó la configuración de la industria valenciana. Aunque la actividad manufacturera no era ajena a la economía local, su destino era principalmente de producto para el consumidor final, con escasas excepciones.

Sin embargo, la firma del óvalo basaba su eficiencia en la subcontratación a otras compañías de los componentes de sus vehículos, destinando sus plantas al ensamblaje. Así, se fue configurando en su entorno un conjunto de centros productivos que no eran Ford, pero unían su actividad en ella. Tanto ha sido así que en 1996 se constituyó formalmente el Parque Industrial Juan Carlos I, en el que hasta algunas de las compañías terminan sus cadenas de montaje en el punto en el que se ensamblan sus piezas en la propia cadena de la planta de Ford.

Testigo de toda esta revolución ha sido Emilio Orta, presidente del Cluster de la Automoción Valenciana desde 2008 y actor clave en esta industria desde hace casi medio siglo. Hombre de temperamento firme pero de trato afable, hace años que dejó atrás la edad de las apariencias y dice lo que piensa, sin que eso signifique dejar de pensar antes lo que dice.

En 1970 fundó Manufacturas Fonos, empresa especializada en la fabricación de silenciadores, catalizadores y tubos de escape, que, en 1995, se incorporó a la multinacional Tenneco Automotive. En la actualidad, Orta ocupa la dirección general de Met Tecno 2000 y es consejero de las compañías STR y Agfra.

Firme defensor de la industria como sostén de la economía española y valenciana frente a otros sectores como el de servicios y turismo, apoya en los resultados obtenidos su orgullo por el trabajo realizado. «Nuestra ventaja, sin duda, es haber apostado por la productividad, mientras que los países emergentes, con mano de obra muy barata, apuestan por la producción, por mucha gente y poca automatización», señalaba a este diario. Así, empresas de componentes de automoción de la Comunitat, tanto multinacionales como pymes, suministran a todos los fabricantes que están en España y venden también a países como Rusia, Polonia, Francia, Inglaterra, Estados Unidos o México. Y esto se ha conseguido a golpe de productividad, con lo que una pyme valenciana puede ser competitiva incluso contra países con salarios de 350 a 550 euros, como Rusia, Polonia, Hungría o Rumanía, según Orta.

De este modo, esta industria ha logrado multiplicar el resultado del efecto de Ford Almussafes hasta unos niveles que la Universidad Europea de Valencia valoraba en un reciente informe en una contribución directa en términos de valor añadido en relación con el PIB de la región del 6,08% durante el año pasado, copando el 17,5% del empleo de la industria manufacturera en la Comunitat.

Según el estudio, la factoría de Ford en Almussafes representa el centro con mayor concentración de trabajadores, con un total de 9.300 personas, genera alrededor de 18.600 empleos indirectos en su industria auxiliar y 97.000 inducidos. En total, cerca de 125.000 puestos de trabajo en toda España, aunque la mayor parte de ellos sea en la Comunitat Valenciana.

A pesar de los ajustes realizados este año por un error al alza de las previsiones, lo cierto es que, al mismo tiempo, durante los últimos tres años, la apuesta de Ford con la Comunitat Valenciana ha permitido que el número de puestos de trabajo en su industria auxiliar haya crecido en 4.000 empleos, a pesar de que en dicho período la destrucción de empleo en la región haya llegado al 20% sobre la población activa.

Todo este volumen de empleos y de producción permite que cada euro que crea la empresa en términos de valor añadido se traduzca en 6,52 euros de riqueza en España y en 2,86 euros en la economía valenciana, mientras que por cada empleo generado en Ford se crean 5,82 puestos de trabajo en la Comunidad y 11,73 en España. Por otro lado, el informe apunta que Ford Almussafes, con el producto de sus proveedores, acapara el 25% de las exportaciones valencianas, con más de 7.000 millones de euros.