Las Provincias

Myriam Fernández: «La Comunitat es más vulnerable a un frenazo del comercio global»

Myriam Fernández, en el hall del hotel SH Valencia Palace. :: Juan J. Monzó
Myriam Fernández, en el hall del hotel SH Valencia Palace. :: Juan J. Monzó
  • Los empresarios valencianos trasladan a Myriam Fernández, directora general de Standard & Poor's, su inquietud por saber cómo incentivar la inversión extranjera

Las economías con fuerte carácter exportador tienden a crecer más rápido en tiempos de bonanza, pero también sufren con más virulencia las inclemencias de la globalización. Es el caso de la Comunitat, según explica la directora general y responsable de Ratings Soberanos y Finanzas Públicas Internacionales en Europa, Oriente Medio y África (EMEA) en Standard & Poor's, Myriam Fernández de Heredia. La directiva se reunió con la Asociación Valenciana de Empresarios la semana pasada para abordar los riesgos de la coyuntura europea y española, así como la situación concreta de la Generalitat, cuya deuda fue calificada de 'bono basura' por su escaso nivel de ingresos.

¿De qué ha hablado en la reunión con los empresarios valencianos?

Les he explicado en qué consiste exactamente un rating. Es una medida de la capacidad del emisor para hacer frente a operaciones financieras. También hemos hablado de perspectivas económicas. Se espera una cierta ralentización de la economía tanto en España como en Europa.

¿A qué se debe esa ralentización?

Por un lado, el 'Brexit', que van a ser dos años de negociaciones y que aún no se conoce muy bien la postura de las dos partes. Un segundo bloque de incertidumbre es el calendario electoral, empezando por el referéndum sobre una serie de reformas constitucionales en Italia, cuyo resultado es muy incierto pero puede tener como consecuencia la dimisión de Renzi. En 2017, tenemos elecciones en Francia y Alemania, con la amenaza del tirón de los partidos antieuropeos. Además, tenemos conflictos geopolíticos, como la guerra en Siria y la crisis de los refugiados. El cuarto bloque de riesgo son las elecciones de Estados Unidos y la desaceleración de China.

¿Qué preocupaciones concretas le han trasladado desde AVE?

Han preguntado por el entorno macroeconómico y los principales riesgos a los que se enfrentan las distintas economías. También han preguntado por qué la Comunitat tiene un rating de bono basura, y cómo influyen los problemas institucionales en esa calificación. Otra cuestión ha sido qué pueden hacer los empresarios valencianos para incentivar la inversión extranjera. Como agencia de rating no podemos dar recomendaciones en ese sentido.

¿A qué amenazas se enfrenta la Comunitat?

La Comunitat tiene un crecimiento muy sincronizado con España. Quizá le puede influir un poco más las ascendencias en el comercio mundial, ya que es una economía muy abierta, que exporta mucho. Si el comercio mundial se frena, podría tener un impacto mayor en la autonomía valenciana que en otras españolas. Las comunidades más abiertas tienden a crecer más en momentos de bonanza, pero también son más vulnerables en periodos de contracción.

¿Y cuál es la explicación de ese 'bono basura'?

El mayor problema al que se enfrenta la Generalitat es la sostenibilidad de sus finanzas públicas. Ahora mismo no puede hacer frente a su gasto del día a día con sus ingresos corrientes, por lo que se tienen que endeudar. En este sentido, es fundamental la reforma del sistema de financiación. En concreto, sobre este debate ha habido mucho interés entre los empresarios. Las regiones infrafinanciadas son las del arco del Mediterráneo, debido a su dinámica de crecimiento de población y la presión del turismo sobre los servicios públicos, que dan lugar a unos ingresos per cápita más reducidos que el de otras regiones donde no hay dicho crecimiento e incluso se está reduciendo la población, además de que no afrontan gastos exógenos. Pero para esa reforma, es necesario un consenso que será complicado de conseguir con el próximo gobierno, por su debilidad.

¿El proceso soberanista catalán es otro factor de incertidumbre para la economía española?

Nuestro rating sobre España, que es de una BBB con una perspectiva estable, se basa en un escenario en el que Cataluña sigue formando parte de España. No prevemos que eso vaya a pasar, no le damos una probabilidad superior al 30%, ni mucho menos. Si se separara, tendríamos que evaluar, ya que Cataluña es una parte importante, que aporta a la riqueza nacional. Pero no hemos hecho un escenario de simulación sobre qué supondría una salida de Cataluña porque no le otorgamos una probabilidad elevada.

¿Cree que la imagen negativa que se ha generado en torno a las agencias de calificación sigue viva?

La imagen negativa de las agencias de calificación ya está superada. Surgió en un momento muy específico, en el estallido de la crisis mundial. El comportamiento de los ratings en el subprime americano representaba muy poco dentro de la actividad de S&P. Ahí tomamos unas decisiones de calificación que tuvieron una transición no deseada. Pero fue en un nicho muy concreto, mientras que en el resto de activos, como fondos soberanos, bancos, empresas y demás, los ratings se cumplieron. Es decir, aquellos con una calificación superior impagaban menos que los que contaban con ratings inferiores.

¿Persiste la idea de crear una agencia de calificación a medida para Europa?

Esa pregunta no la puedo contestar yo, ya que es una decisión del regulador europeo, además de contar con la opinión de los inversores. Creemos que en caso de que se haga, debería seguir los mismos criterios que el resto de la competencia. En cualquier caso, dicha agencia debería ser creíble e independiente. No tendría sentido que se creara para dar mayores calificaciones a Europa. Es lo que sucede con las chinas, cuya credibilidad está en entredicho.

¿Qué escenarios visualizáis con las elecciones en Estados Unidos?

Todavía es prematuro. Lo que tratamos es conocer la política comercial y la posición geoestratégica que el país tomará sobre los distintos conflictos abiertos en Oriente Medio. Serán los elementos que tengamos en cuenta, ya sea si toma posesión Trump o Clinton.

¿Qué sugiere a un joven que aspire a tener una trayectoria como la suya?

La formación es vital y, en este país, hay un problema grave con el sistema de educación, que cambia según el color político. Además, la educación española todavía prima mucho la memorización y el trabajo individual, mientras deja de lado las habilidades comunicativas y sociales, que son fundamentales para tener éxito en cualquier empresa.