Las Provincias

Heredar costará el doble

Una mujer y su hija, en el Cementerio General de Valencia. :: damián torres
Una mujer y su hija, en el Cementerio General de Valencia. :: damián torres
  • La factura fiscal de las donaciones a partir de 100.000 euros se dispara al cuádruple al eliminar la bonificación en cuota del 75%

  • Los cambios en el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones anunciados por el Consell para 2017 encarecen el legado para los hijos mayores de 21 años, cónyuges y ascendientes

La política fiscal, aparte de protagonizar las propuestas estrella en campaña electoral de los dirigentes políticos de turno, tiene importantes implicaciones en el día a día de los ciudadanos. A nadie se le escapa el efecto, más o menos inmediato, de las siempre impopulares subidas de impuestos, como la anunciada por el Gobierno valenciano en relación al Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones para 2017. Aunque de menor calado que la reforma propuesta por el comité de expertos creado por el Gobierno valenciano, las modificaciones recogidas en la Ley de Acompañamiento de los Presupuestos -aprobada y entregada por el Consell este viernes a Les Corts para su tramitación- encarecen notablemente tanto las herencias, como las donaciones.

Cabe recordar que los primeros 100.000 euros están exentos en ambos casos, y seguirán estándolo, y que en 2013 se redujo la bonificación en cuota por parentesco del 99% al 75%, es decir, que «se pasó de pagar el 1% de la cuota inicial a tener que pagar un 25%», señala Jorge Gómez de Membrillera Ortuño, asociado principal de Garrigues.

Cuando entren en vigor las modificaciones del Consell, la bonificación del 75% en herencias sólo se mantendrá para hijos menores de 21 años, mientras que los mayores de 21 años, cónyuges y ascendientes «tendrán que pagar el doble que ahora», al quedar reducida al 50%. El impacto estimado del cambio para las arcas públicas es de 86 millones.

La factura fiscal se encarecerá más aún en las donaciones de padres a hijos, ya que se elimina la bonificación en cuota por parentesco del 75%, con lo que el Consell prevé recaudar tres millones más. «En la práctica, supone que quienes podían aplicar esa bonificación tendrán que pagar en el futuro el cuádruple de lo que se paga ahora» por donaciones idénticas, subraya el experto, que aconseja realizar antes de fin de año las donaciones «ya previstas o que se estaban contemplando».

Entre los beneficiados por la reforma figuran las parejas de hecho, que ven equiparado su tratamiento fiscal a los matrimonios, y también los parientes de tercer grado (hermanos, sobrinos, yernos/nueras y suegros) que hereden participaciones de la empresa familiar, a los que se amplían los beneficios vigentes. Esta medida persigue «facilitar la continuidad de la empresa familiar», que hasta ahora podía reducirse el 95% del valor de la firma por vía autonómica o estatal, mientras que en 2017 la primera se restringirá a las que facturen menos de 10 millones.

A raíz de las críticas de la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE), Hacienda defendió que la reforma «no empeora la fiscalidad de la empresa familiar, en todo caso se mejora», al ampliar el abanico de familiares y seguir la reducción estatal para las más grandes, más la bonificación general por parentesco. Como ejemplo, indicó que un heredero «sólo comenzaría a pagar a partir de dos millones, ya que el 5% de dos millones serían 100.000 euros que, con la reducción familiar, supondría que no hay base gravada».

Brecha autonómica

En España, las diferencias entre comunidades son notables. De ahí las propuestas de los distintos programas electorales tendentes a equiparar la normativa en materia de patrimonio y sucesiones, igualando la factura fiscal a la baja o al alza. Sobre este asunto, el informe en el que la CEV proponía suprimir el Impuesto sobre el Patrimonio -como en Madrid- y extender los incentivos por donación o sucesión a familiares de tercer grado y directivos, también cuestionaba que, con la cesión de la recaudación, cada comunidad fije sus bonificaciones, «utilizándose en muchas ocasiones como arma política para atraer residentes».

En el Impuesto sobre Patrimonio, en el que los primeros 700.000 euros están exentos por norma estatal, donde más se paga es en Extremadura, 410.655 euros por 15 millones, y donde menos, en Madrid, ni un solo euro. La Comunitat, al subir este año el tipo un 25% y bajar el mínimo exento a 600.000 euros, se convirtió en la segunda más gravosa. También escalará puestos en Sucesiones y Donaciones si la reforma supera el trámite parlamentario. En sucesiones, pasará de la parte baja de la tabla, con una cuota de 31.596 euros para un soltero de 30 años que hereda bienes por valor de 800.000 euros de su padre, a escalar hasta la zona intermedia, al nivel de Murcia -donde se pagaría 82.024 en ese mismo supuesto-, por bajar la bonificación del 75% al 50%.

Y mayor será el ascenso, en el ranking de las comunidades donde más se paga, en el caso de las donaciones dado que la supresión de la bonificación en cuota del 75% la llevará hasta la franja más alta, de reclamar 42.753 euros al mismo heredero que recibiese 800.000 euros en efectivo de su padre a equiparse con Andalucía, Asturias, Cantabria, Castilla y León, Cataluña, Galicia y La Rioja, todas por encima de los 200.000 euros en ese mismo ejemplo. Tanto en donaciones en vida como en las herencias, donde menos se paga este año es en Canarias.