Las Provincias

La estiba frena los principales puertos para exhibir su fuerza ante el futuro Gobierno

  • Entre otros aspectos, Bruselas quiere acabar con las limitaciones de acceso a la actividad

valencia. Los Puertos de Valencia, Algeciras, Barcelona, Bilbao y Las Palmas registraron desde primera hora de la mañana de ayer «marcha lenta» en la estiba, una medida de presión laboral que consiste en reducir la actividad por medio de distintos métodos que, sin incumplir la legalidad, reducen la productividad del servicio que se presta a los buques. Fuentes empresariales indicaron a LAS PROVINCIAS que la medida, que el miércoles afectó a la terminal de Noatum y se vinculó a las críticas a los estibadores de su director y presidente de la sociedad de estiba y desestiba de Sevasa-Sagep, Gustavo Ferrer, se extendió a la de APM y tomó cariz nacional.

Esta medida redujo el ritmo de trabajo al 70% del habitual y provocó un retraso en la descarga de barcos de 2.000 contenedores diarios, por acumulación de faena, aunque sin llegar a situaciones de colapso en el recinto del Grao. Según las mismas fuentes, el alcance adquirido hizo que se interprete como una demostración de fuerza ante el futuro Gobierno, al que compete negociar la reforma de la estiba exigida por las autoridades europeas.

Cabe recordar que, en 2014, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea declaró ilegal el sistema de contratación de los estibadores que impera en los Puertos del Estado, blindado y que evita la libre contratación, y exigió a las reformas necesarias para liberalizar el sector y acabar con los «privilegios» actuales. Hasta la fecha esa reforma se ha ido aplazando por la interinidad del Ejecutivo español, lo que motivó una petición de sanciones millonarias.

Ante la inminente formación del Gobierno, el sindicato mayoritario en la estiba, Coordinadora, acordó el martes el inicio de movilizaciones de alcance estatal para reclamar una reforma de la actividad alternativa. Entre otros aspectos, Bruselas quiere acabar con las limitaciones de acceso a la actividad. A día de hoy, en los puertos españoles sólo pueden estibar las empresas que son miembros de las sociedades de estiba, mientras que el acceso a la profesión está limitado «de facto» a los familiares y personas vinculadas a quienes la ejercen actualmente.