Las Provincias

La demanda de naranjas registra un súbito auge en casi toda Europa

En los últimos días se ha registrado un súbito auge de la demanda de naranjas en casi toda Europa, lo que ha motivado que se acelerara en muchos campos la recolección de la variedad primeriza Navelina, aún semiverdosa en algunos casos.

Este empuje del mercado se ha notado sobre todo en naranjas, más que en mandarinas, y ha chocado con el gran problema de este año: la escasez de mano de obra para recolectar. Esto se agudiza en partidas que acusan la existencia de altos porcentajes de fruta de calibre menor, que es tónica generalizada hasta hoy y debida sobre todo a la sequía.

La consecuencia, al tener que 'cortar' y seleccionar entre mayor número de frutos, y ser la media de menor grosor, es que bajan los rendimientos generales. Recoger los mismos kilos cuesta más tiempo; si encima se dispone de menos personas, el resultado es que abundan todos los días tareas en las que los camiones no acaban de llenarse en la jornada de campo. Unido esto a las reiteradas lluvias que, aunque muy menudas, casi insignificantes, imposibilitan la recolección en muchas zonas por permanecer mojados los árboles, en los almacenes ha habido cierta falta de mercancía para atender los pedidos, que al mismo tiempo han crecido. Este aumento lo explican algunos por acabarse en Europa las naranjas del hemisferio sur y otros por la lógica entrada en consumo, aunque de todas formas no se ha notado en aumento de precios en campo, donde se siguen impartiendo pésimos augurios interesados por el teórico exceso de cosecha.