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Inspección de naranjas importadas en el puerto de Gandía. :: J. ribes
Inspección de naranjas importadas en el puerto de Gandía. :: J. ribes

La naranja de Sudáfrica elude los puertos españoles para evitar los controles de plagas

  • El Comité de Gestión revela que la mayoría de los cítricos importados en la UE entran por Holanda, Reino Unido y Portugal, donde las inspecciones técnicas son más laxas

valencia. El Comité de Gestión de Cítricos, que agrupa a las principales empresas exportadoras españolas (la gran mayoría son valencianas), ha revelado que Sudáfrica elude desde hace casi dos años los puertos españoles para entrar sus naranjas y mandarinas en Europa, evitando así los controles fitosanitarios contra la introducción de plagas y enfermedades de cuarentena.

Según datos oficiales aportados por el Comité, entre enero de 2015 y agosto de 2016, la Unión Europea importó 1.106.984 toneladas de cítricos, pero de esa cifra, únicamente la irrisoria cantidad de 120 toneladas entraron por España, cuando, años atrás, en periodos similares entraban más de cien mil toneladas. En iguales meses entre los años 2005 y 2006 se contabilizaron 109.600 toneladas de naranjas de Sudáfrica en puertos españoles.

La explicación de tan drástica reducción está en un cambio de estrategia de los exportadores de Sudáfrica para sortear los controles de inspección sobre su fruta en las fronteras portuarias de España. Por contra desvían todas las entradas por otros países europeos en los que, al no haber producciones de cítricos y de otras frutas susceptibles de contagiarse con nuevas plagas importadas, los controles fitosanitarios son mucho más laxos o prácticamente inexistentes.

La mayor parte de las importaciones citrícolas sudafricanas entran en la UE por Holanda y Reino Unido, pero también por Portugal y Francia. Y una vez 'dentro', por carretera se puede transitar libremente hasta cualquier parte de la UE, incluida España, por supuesto, por lo que se mantiene vivo el riesgo de posibles infecciones en las zonas productoras de agentes patógenos que provocan graves dolencias, como la mancha negra o el 'greening', o la polilla 'Cryptophlebia', que penetra en los frutos y destroza su pulpa.

El Comité de Gestión advierte que la actitud de Sudáfrica no ha sido, como se le reclamaba, la de actuar en consecuencia para evitar los problemas en origen. Por el contrario, tras negarlo todo y cuestionar después la validez de los controles técnicos en España, lo que hace ahora es huir de los mismos, buscando puertas de entrada donde no se controla.

Ayer mismo, el Parlamento Europeo aprobó una nueva normativa para prohibir de forma preventiva la entrada de plagas vegetales importadas de terceros países (como Sudáfrica), pero este acuerdo tiene como objetivo principal la lucha contra la expansión de la bacteria 'Xilella Fastidiosa', que está asolando el olivar de Italia, mientras que en otros puntos, más relacionados con la citricultura, la actitud suele ser más suave.

De ahí que, como denuncia La Unió de Llauradors, las importaciones citrícolas de países terceros han aumentado un 21% en la UE en los últimos doce meses. Y si suben es porque así se favorece, en contra de los productores europeos.