Las Provincias

Los estibadores frenan la actividad en el Puerto

  • El director de la terminal que gestiona Noatum había criticado en un acto público la actitud del comité de empresa al negociar el convenio

Valencia. «Es posible que mañana me cueste un disgusto», aseguró el director de Noatum Container Terminal Valencia y presidente de la sociedad de estiba y desestiba del puerto de la capital valenciana Sevasa-Sagep, Gustavo Ferrer, tras criticar la actitud de los estibadores en el transcurso de una comida del Propeller Club que contó como invitado con el presidente del comité de empresa y responsable de Coordinadora, Óscar Martínez.

Fuentes empresariales apuntan que la terminal que gestiona la compañía empezó a registrar desde primera hora de la mañana de ayer lo que se denomina 'marcha lenta', un tipo de presión laboral que consiste en reducir la actividad por medio de distintos métodos que, sin incumplir la legalidad, reducen la productividad del servicio que se presta a los buques.

Se estima que sólo la jornada de ayer, se redujo la capacidad de gestión de la terminal en un 25%, aunque no trajo consigo la saturación de la terminal al no acumularse en los accesos los camiones que tenían prevista la carga y descarga.

Precisamente, la organización sindical mayoritaria en la estiba, Coordinadora, acordó el martes el inicio de movilizaciones de alcance estatal para reclamar una reforma de la actividad alternativa a la actual, que debe ser modificada por orden de Bruselas. De hecho, uno de los deberes del nuevo gobierno central es la reforma de la ley de puertos, que fue calificada de contraria a la normativa comunitaria por el Tribunal de Luxemburgo.

Entre otros aspectos, las autoridades comunitarias quieren acabar con las limitaciones de acceso a la actividad, tanto para ser trabajador como para las empresas que quieren entrar en el sector. A día de hoy, en los puertos españoles sólo pueden estibar las empresas que son miembros de las sociedades de estiba y el acceso al ejercicio profesional está limitado 'de facto' a los familiares y personas vinculadas a quienes ejercen actualmente la profesión. Todo esto ocurre durante la negociación del nuevo convenio colectivo en el Puerto de Valencia, que aspira a prolongar la actual situación pese al próximo cambio legal.