Las Provincias

Standard & Poor's duda de las cuentas del Consell y deja su deuda como 'bono basura'

 El conseller de Hacienda, Vicent Soler (a la derecha), entrega al presidente de Les Corts, Enric Morera, los Presupuestos de 2016. :: efe
El conseller de Hacienda, Vicent Soler (a la derecha), entrega al presidente de Les Corts, Enric Morera, los Presupuestos de 2016. :: efe
  • La calificadora internacional ve irreal que se confíe en una próxima reforma de la financiación autonómica

La agencia internacional de calificación Standard & Poor's (S&P) cuestiona la sostenibilidad de las cuentas del Consell y sigue estableciendo su deuda como 'bono basura'. «En ausencia de un cambio fundamental en el sistema de financiación, los presupuestos de la Comunitat no son sostenibles», afirmó ayer la directora general de Ratings Soberanos y Finanzas Públicas Internacionales en Europa, Oriente Medio y África (EMEA), Myriam Fernández de Heredia.

Con estas palabras, pronunciadas antes de reunirse con la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE), Fernández reveló cuál es la situación de la economía valenciana, según los métodos de calificación de S&P. En concreto, señaló que la deuda de la Generalitat se mantiene en BB, un nivel que la entidad considera de marcado carácter especulativo. Por su parte, España se libra del 'bono basura' al alcanzar una BBB-, un escalón de calidad media, aunque con cierta sensibilidad a entornos adversos.

Las principales razones de esta calificación, según señala Fernández, son el elevado nivel de deuda, el desfase entre el gasto e ingresos y el sistema actual de financiación. Pero, sobre todo, incidió en este último factor como clave para revertir los indicadores económicos. Sin embargo, afirmó que dicha modificación se antoja improbable en los próximos dos años, a diferencia del Ejecutivo valenciano, que ha incluido en los presupuestos 1.325 millones de euros ficticios con la idea de un hipotético acuerdo para mejorar la financiación autonómica. «No sé si en los próximos dos años estaremos en grado de alcanzarlo. Lo vemos realmente difícil», soslayó ante los medios de comunicación.

Para constatar la delicada situación de los presupuestos, la experta recurrió a los datos: «La Comunitat tiene una deuda que supera en un 350% los ingresos corrientes y una deuda de 40.000 millones de euros con respecto a un presupuesto que no alcanza los 12.000 millones». Además, matizó que dicha deuda se sostiene gracias a que una buena parte está en manos del Gobierno central. «Es cierto que mucha de esta deuda la tiene el Gobierno central, con lo cual, los riesgos son menores, ya que se financian a unos intereses bajos», subrayó.

Ante esta situación, la experta destacó la necesidad de que el Gobierno central acometa una reforma de la financiación autonómica. «Es una de las reformas fundamentales que cualquier gobierno debiera acometer». Sin embargo, consideró que el entorno para acometerlas no es favorable debido a que el Ejecutivo que se va a formar será «débil y con pocos apoyos en el parlamento».

Preguntada por si una reforma parcial podría rebajar el ahogamiento de la Generalitat, Fernández fue tajante y rechazó una alternativa de ese tipo. «Poner parches no es lo más adecuado», espetó. En cuanto a la posibilidad de que la Comunitat se financie en mercados internacionales, la directora lo vio inconcebible. «Necesitamos un sistema que permita la sostenibilidad de todas las comunidades autónomas que están inadecuadamente financiadas», insistió.

No obstante, destacó la tendencia positiva que presenta tanto España como la Comunitat, aunque prevé una ralentización para los dos próximos ejercicios. En concreto, prevé un crecimiento del PIB real de España de un 3,2% para finales de 2016, debido a un buen funcionamiento del consumo interno. En este sentido, remarcó que el ritmo es superior al registrado por la media de la Unión Europea. En cuanto a 2017 y 2018, el tirón no será tan intenso al situarse en un 2,5%. La causa de estas perspectivas reside en las «incertidumbres mundiales como el Brexit, el referéndum en Italia o las elecciones en Francia y Alemania», además de otras cuestiones de índole geopolítica como la política exterior que adopte el futuro presidente de Estados Unidos y la guerra de Siria.

Por su parte, la economía valenciana se comporta de manera similar a la de España, al registrar un crecimiento estable, pero con expectativas de ralentización para los siguientes años. Además, Fernández señaló que la Comunitat puede ser más vulnerable a los riesgos que asoman en el comercio mundial, debido a su fuerte carácter exportador: «Cualquier retroceso en el comercio mundial le puede afectar más que al resto de regiones que no estén tan abiertas al exterior».