Las Provincias

Los consejeros de Cierval quieren blindarse antes de decidir sobre Coepa

valencia. La patronal autonómica Cierval aplazó ayer hasta el 9 de noviembre su decisión sobre la quita del 95% de la deuda solicitada por Coepa, básicamente porque sus consejeros quieren saber las consecuencias jurídicas que podría acarrearles cualquier decisión.

Tras la presentación oficial a los órganos de gobierno de la propuesta con la que Coepa prevé superar el concurso, que implica que Cierval renuncie a unos 550.000 euros, la patronal encargó un informe para «dar apoyo jurídico a los consejeros en la decision sobre la quita que pide Alicante: qué les pasaría si dicen sí, no o se abstienen», indicaron a LAS PROVINCIAS fuentes conocedoras del proceso.

Se trata de un veredicto peliagudo, ya que si Cierval rechaza esa quita Coepa irá a liquidación, pero si la acepta podría verse abocada a su propio concurso antes incluso de acabar el año, y quienes deben votar en 15 días, quieren blindarse para evitar acabar ante un juez.

«Si como empresa hacemos a uno de los morosos una quita del 95% y al día siguiente tenemos que pedir el concurso porque no podemos sostenernos, estaremos haciendo una irresponsabilidad con esa quita tan temeraria», señalaron a Europa Press fuentes empresariales, que buscan que el informe les «cubra las espaldas». «Queremos ser solidarios con Alicante, pero no irresponsables», zanjan.

Esa decisión es clave para la reestructuración a la que se oponen Castellón y Alicante, con más peso de empresas y sectores y menos de las provinciales. La CEV aparcó la fusión por temor a ser arrastrada y Cierval, que incumplirá el plazo del 31 de octubre dado por su presidente, reunirá a su comisión económica para evaluar su futuro.