Las Provincias

La patronal de Alicante exige «sentido común» a Cierval para que evite su liquidación

Francisco Gómez, presidente de Coepa. :: álex domínguez
Francisco Gómez, presidente de Coepa. :: álex domínguez
  • Los órganos de gobierno autonómicos deciden hoy si aceptan o no la quita del 95% de la deuda y renuncian a recuperar cerca de 550.000 euros

La patronal alicantina Coepa libra hoy una de las dos grandes e inminentes batallas que tiene que salvar (si no la más trascendente) para garantizar su futuro. El comité y la junta directiva de la autonómica Cierval decide si acepta o no la quita del 95% de tres cuartas partes de la deuda ordinaria de la confederación que preside Francisco Gómez, lo que implica renunciar a cerca de 550.000 de los 580.000 que le debe, de un total de 769.000. Por ello, el empresario de Guardamar, que está en funciones y lleva varios meses luchando por la supervivencia de la patronal, reclama que «impere el sentido común» entre los empresarios de Valencia y Castellón.

Gómez es consciente de la importancia de la cita de hoy, que se verá precedida, en Valencia, por una reunión de los presidentes de Cierval, Coepa, CEC (Castellón) y CEV (Valencia). «Cierval sufre una difícil situación, peor que la de Coepa», avisa Gómez. Cierval está al borde de presentar, como hizo a principios de año Coepa, concurso de acreedores. Sobre todo, después de que el informe encargado por la CEV para analizar la fusión con Cierval desaconsejara la operación por los riesgos de verse arrastrada, pese a ser la única saneada de las cuatro. Sus órganos de gobierno avalaron aparcar el rescate.

Gómez asegura que «lo mal que lo está pasando Cierval demuestra que no solo Alicante es la mala de la película, sino que en toda la Comunidad se cuecen habas», en alusión a la CEC, en preconcurso y bajo la lupa judicial por los cursos de formación. De la CEV, opina que «hizo los deberes pronto y no tiene, como nosotros, la losa de un centro de oficios, por lo que nos cuesta más la situación pese a hacer los deberes».

Desde Coepa se tiene el convencimiento pleno de que van a salir adelante si hoy la junta de Cierval, donde Coepa representa el 33% de votos, respalda la quita. «Estamos en situación de seguir porque el administrador va favorable nuestro plan de viabilidad y el informe del convenio de acreedores, y está bajo las órdenes del juez», añade.

«Todos navegamos en el mismo barco y si se hunde Coepa, arrastrará a las demás». «Si todos están dispuestos hoy a atender nuestras razones, todos estaremos juntos por la viabilidad del sistema, viviremos todos y refundaremos el sistema con unas estructuras mucho más ligeras», sentencia Gómez, que asegura que su «mayor preocupación» son los 19 extrabajadores, a los que deben unos 30.000 euros y que «no van a cobrar si esto se liquida».

En caso de salir victoriosa tras lidiar este primer 'Miura', a la patronal aún le quedaría el dictamen del juez sobre el recurso de reposición del IVF contra el convenio de acreedores, al considerar que no se ajusta a derecho. Coepa presentó alegaciones en las advierte al juez de que el «único beneficiado» de la liquidación sería el IVF y le recuerda que en la reforma de la Ley Concursal se suprimió el límite para las quitas y esperas, que deben aprobarse con una mayoría reforzada del 65% de acreedores ordinarios, entre los que no está el IVF, pues tiene garantía hipotecaria y es considerada deuda privilegiada. Un revés hoy en el comité y la junta de Cierval abocaría a Coepa a la liquidación y dejará a las más de 100.000 empresas alicantinas sin representación oficial. Antes del verano, hubo movimientos para crear otra patronal.