Las Provincias

Torrent tropical

Parecen naranjos, pero no lo son; ni caquis. Son aguacates y están a un paso de Valencia, en Torrent.
Parecen naranjos, pero no lo son; ni caquis. Son aguacates y están a un paso de Valencia, en Torrent.
  • Tras años de estudios e inversiones, la actual cosecha confirma que las frutas exóticas son buena alternativa a los cítricos y otros cultivos en tierras valencianas

  • Junto al canal Xúquer-Turia crece una moderna finca de aguacates y papayas

De lejos, el paisaje agrario parece que sigue igual: árboles de porte redondeado, con las hojas verde oscuro y alineados como si fueran naranjos. Pero no son naranjos; ni tampoco caquis, los frutales que han llegado a imprimir un gran cambio en la imagen rural de la Ribera del Xúquer y otras comarcas valencianas. Son aguacates, y no unos cuantos para probar, sino muchos cientos en una gran plantación que se asienta donde antes hubo cítricos. Y está muy cerca de Valencia capital, junto al canal Xúquer-Turia, en el término municipal de Torrent.

La imagen exótica de los aguacates, así como de un sinfín de papayas alineadas junto a los altos ribazos de los bancales (buscando mayor protección), y también entre algunos aguacates más pequeños o separados, parece trasladarnos a otras latitudes. Cuanto menos a la Costa del Sol, donde imperan los cultivos de este tipo de frutas exóticas. Sin embargo estamos en lo que podríamos denominar 'Torrent tropical'. Una zona de clima tradicionalmente cálido (no hiela) que se denomina Morredondo, en la vertiente sureste del monte del Vedat.

Carlos Costa es un industrial que tuvo que reciclarse profesionalmente por culpa de la crisis. Con la globalización, su actividad como fabricante de muebles clásicos fue a menos y se planteó intensificar su parte agrícola, reconvirtiendo la plantación citrícola, cuya rentabilidad también había decaído. Fue cuando conoció a Tomás Faulí y, atendiendo a sus consejos, decidió arrancar los cítricos y plantar aguacates. A continuación, como los aguacates crecían bien, dio el segundo paso, atendiendo también las indicaciones de Faulí: plantar papayas.

Tomás Faulí, de Villamarxant, ha desarrollado gran parte de su trayectoria profesional en las zonas de Málaga y Granada productoras de frutas tropicales, por lo que conoce a fondo sus secretos. También sabe bien que «la Comunitat Valenciana está sembrada de rincones muy aptos para estos cultivos», como así está confirmándose en los últimos años. En este punto cita lo que ya escribió Cabanilles hace más de dos siglos: «En todo el reyno... las posiciones del terreno varían a cada paso; unas parecen estufas naturales, en que se cogen delicadas frutas con anticipación, y otras preciosos jardines donde el gusto, la vista y el olfato experimentan sensaciones agradables... Mucho contribuye la laboriosidad del agricultor valenciano, capaz de producir todos los frutos de Europa y parte de los de América». Y en eso andan. Carlos Costa va a tener este año su primera cosecha bien notable de aguacates y papayas y empiezan a rondarle compradores que se interesan por la calidad que tiene, tan cerca del área metropolitana de Valencia. Las estampas de ambas frutas son realmente prometedoras y, según Faulí, «los aguacates y las papayas de aquí no tienen nada que envidiar a los de otras latitudes, y encima tienen mejores condiciones de sabor y textura por las particularidades de nuestro clima».

Faulí hizo caso a una investigadora que le habló de las grandes propiedades nutritivas y saludables de la papaya, por lo que le auguraba un gran futuro cuando se conociera en Europa. Desoyó a escépticos y detractores y se arriesgó en estudios e inversiones, convencido de que «esto es alternativa muy viable para muchos cultivos en decadencia». Y los buenos resultados le están dando la razón.