Las Provincias

Los accionistas de Nisa reciben seis ofertas de compra que pagan un 30% más que Vithas

Valencia. El fin del periodo de aceptación de ofertas por parte de la plataforma de sindicación de participaciones 'Accionistas X Nisa' ha concluido con la presentación de seis propuestas por parte de otras tantas entidades. «Ahora estudiaremos cada una de ellas y seleccionaremos las dos o tres más relevantes para su valoración por parte de la asamblea», ha señalado el coordinador de la organización, José Honrubia, veterano consejero de Nisa.

La movilización y posterior convocatoria de ofertas surgió tras las tensiones generadas en el accionariado por el intento de desembarco del Grupo Vithas, participado por los laboratorios Almirall y la sociedad de inversión Criteria, del grupo Caixabank.

Honrubia señala que las nuevas ofertas recibidas cubren las expectativas económicas de los accionistas sindicados y, la más baja de ellas, se sitúa un 30% por encima de la oferta por acción que hizo Vithas, situada entre 16 y 17 euros. Aunque las que ofrecen más dinero por acción son también las que imponen más condiciones.

La iniciativa de venta de los accionistas sindicados cuenta con el visto bueno de la familia Giner, que dispone de la mayoría en el consejo de administración y la presidencia. Esta considera que una toma del control de la compañía por parte del Grupo Vithas significaría la desaparición de la red en la estructura mucho mayor de los nuevos partícipes.

Hospitales Nisa surgió a partir del Hospital Virgen del Consuelo de Valencia y es la propietaria de siete centros en Valencia, Madrid, Alicante, Castellón y Sevilla. Su nacimiento, a partir de pequeñas contribuciones de profesionales sanitarios, ha hecho que cuente con un accionariado muy atomizado hasta hace poco más de un año.

En 2014, el fondo valenciano Atitlan empezó una ofensiva de compra que terminó hace unos meses con un compromiso de venta al Grupo Vithas del paquete que formó, con el apoyo de otros socios de referencia, la familia Abiñó. Estos movimientos indignaron a diversos accionistas que denunciaron intereses especulativos en este proceso.