Las Provincias

Las empresas familiares valencianas son las que más han protegido el empleo en España

Valencia. Las empresas familiares de la Comunitat Valenciana fueron las que menos empleo destruyeron en los últimos 12 meses. Así se desprende de la edición valenciana del quinto Barómetro de la Empresa Familiar, elaborado por KPMG en colaboración con las asociaciones territoriales vinculadas al Instituto de Empresa Familiar. Según sus datos, solo un 4% de las empresas de la región ha disminuido su plantilla en el periodo analizado, frente al 7% que afirma haberlo hecho en el conjunto del país. Sin embargo, son menos las empresas valencianas que han aumentado el número de trabajadores, un 46%, frente al 61% que lo ha hecho a nivel nacional. El resto, un 50%, ha mantenido sus plantillas (32% en España).

En el conjunto de España, las empresas familiares ven el futuro con optimismo y confían en su capacidad para seguir creciendo a medio plazo; así, el 70% de los encuestados muestra «una impresión positiva» de la situación económica que tendrá su compañía en los próximos 12 meses. Analizados los resultados de las ediciones anteriores, se observa una continuidad de la tendencia iniciada hace algunos ejercicios. Si en 2013 solo el 42% de las empresas familiares tenían una perspectiva positiva de la evolución de sus negocios, en 2014 y los años posteriores se registró una recuperación significativa de la confianza (64%, 79% y 70%, respectivamente).

«Las empresas familiares valencianas confían en el crecimiento futuro de su negocio, así lo demuestra el buen comportamiento de su facturación y la apuesta por la retención de talento», señala Bernardo Vargas, socio responsable de las oficinas de la Comunitat de KPMG en España. Para afrontar los desafíos del entorno como la creciente competencia, planean realizar nuevas inversiones que les permitan seguir creciendo y mantener su posición competitiva en el mercado", añade.Algo similar ocurre en las empresas familiares europeas, donde la mayoría (72%) manifiesta una opinión positiva respecto a las expectativas de crecimiento, aunque lo hacen también en menor medida que en 2015, cuando fue del 75%.