Las Provincias

La crisis de los importadores asiáticos pasa factura al 'chinatown' logístico de Manises

Naves industriales del polígono industrial de La Cova de Manises con inquilinos asiáticos. :: IRENE MARSILLA
Naves industriales del polígono industrial de La Cova de Manises con inquilinos asiáticos. :: IRENE MARSILLA
  • En el polígono de La Cova se suceden los cierres de almacenes, debido a que muchos clientes recurren a internet para proveerse de género para bazares

Cuestión de márgenes. Una de las máximas en la actividad comercial asegura que «vender barato sale caro». Esto ha hecho que los negocios que se mueven a golpe de precios bajos tengan que destacar ante sus competidores recortando especialmente márgenes. Éste es el fenómeno que se está produciendo en una actividad como los bazares, herederos de los Todo a 100 que se expandieron en los años 90.

Si la práctica de muchos de los compradores era acudir a polígonos como La Cova de Manises, Cobo Calleja en Madrid o Badalona Sur (Barcelona), ahora internet les ofrece la posibilidad de proveerse en pequeñas cantidades, a domicilio y sin intermediarios. Compañías de venta online como Ali Babá están experimentando incrementos en su demanda desde España, hasta hacerle anunciar la apertura de una delegación para el país a principios del próximo año.

Esta huida de los compradores hacia mayoristas digitales se aprecia en estos polígonos, que hasta ahora vivían una actividad impropia en tiempos de crisis. En el caso del de Manises, en el último año se ha producido una sucesión de cierres que ha venido acompaña de una mayor movilización de los empresarios del área.

Desde el consistorio, el concejal de Promoción Económica Local y Empleo, Rafael Mercader, reconoce este bajada de actividad y apunta la voluntad de muchos de estos empresarios de pasar del alquiler a la compra. Esto les permitiría reducir márgenes y ganar patrimonio, pero la estrategia tropieza con la escasa oferta que actualmente hay en mercado a los precios que están dispuestos a pagar.

La razón está en el repunte de la valoración del metro cuadrado que se ha producido en las zonas industriales de Ribarroja, Manises y Almussafes, como se apunta desde la consultora CBRE. De hecho, en su último informe semestral, se incluye la previsión de un incremento de la demanda como resultado de la mejora económica y el auge de Ford que, aún teniendo que recortar sus expectativas iniciales, está superando las cifras de 2015.

En paralelo a esta estrategia, la asociación de empresarios asiáticos también ha reclamado mejoras para una mayor adecuación del polígono valenciano al negocio logístico que les permita ganar competitividad, aunque en algunos casos tropiezan con los intereses de otras empresas que no se dedican a esa actividad. «Estamos buscando facilitar las cosas, pero no podemos asumir demandas que puedan afectar a unas empresas en perjuicio de otras», advierte el concejal Mercader.

El polígono de La Cova, en el término municipal de Manises junto al aeropuerto, adquirió la condición de centro del negocio mayorista asiático valenciano en los últimos 10 años, cuando la mayor parte de los mayoristas optaron por esta ubicación, dejando otras áreas como el barrio de Ruzafa en Valencia. La razón de este movimiento se debió al progresivo encarecimiento de los arrendamientos de calles como Cuba y Sueca, fruto del auge del negocio hostelero y de ocio nocturno en la zona.

La concentración vino acompaña de una mejora de las infraestructuras viarias de La Cova, permitió reforzar las conexiones entre responsables del negocio que llevó a alianzas de tipo puntual para el transporte de mercancías desde el puerto hasta los almacenes. Además, se logró una cierta especialización de producto y se facilitó el asociacionismo para distintos fines, como la formación de patrullas para la seguridad de las instalaciones.

Fuentes del sector del 'retail' o venta al por menor, aseguran que la viabilidad futura de los bazares no está ni mucho menos garantizada. El escaso margen por producto y la competencia de colosos, como la cadena alemana de Tedi (en plena expansión en España), amenazan su futuro. Distinto es el caso de las tiendas de conveniencia, que ofrecen productos de alimentación fuera de los horarios convencionales y han hecho naufragar propuestas similares de grandes compañías.