Las Provincias

Las grandes superficies acusan al Consell de querer controlar la implantación de comercios

Clientes en el interior de un centro comercial de Valencia. :: j. monzo
Clientes en el interior de un centro comercial de Valencia. :: j. monzo
  • Anged alega contra el plan sectorial que prevé declarar zonas saturadas y endurecer los requisitos exigidos a los grandes proyectos

El nuevo Plan de Acción Territorial Sectorial del Comercio de la Comunitat (Patsecova) impulsado por la conselleria que dirige Rafael Climent ha recibido 33 alegaciones de ayuntamientos y agentes del sector, como la Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución (Anged), contraria a la «filosofía del documento de controlar la implantación de las grandes superficies», según indicaron a LAS PROVINCIAS desde la entidad.

Este documento endurecerá los requisitos para autorizar la implantación de macrocentros como Puerto Mediterráneo, abocado a la vía judicial tras el portazo administrativo del Consell por discrepancias ambientales, y de hecho, sus promotores también formularon alegaciones dentro del plazo que expiró hace una semana. Así lo confirmaron ayer desde la Conselleria de Economía, que está analizando los escritos de Anged y Intu Eurofund, así como los presentados por la asociación de supermercados Asucova, Covaco, Unión Gremial y una quincena de ayuntamientos, y no descarta recibir más alegaciones esta semana.

El borrador del Patsecova, entre otras cuestiones, introduce la figura de «zona comercialmente saturada», que permitirá a la administración denegar la apertura de establecimientos por tener niveles de contaminación superiores a los permitidos, sobrecargas recurrentes en los accesos o riesgo para las personas, fauna o bienes, una potestad que inquieta a los grandes operadores.

«Nos preocupa esa filosofía de querer controlar a la gran distribución, que la administración hable de lo que es necesario o suficiente porque puede ser arbitrario», explican desde Anged, que representa a enseñas como El Corte Inglés, Carrefour y Media Markt y esperará a conocer el documento definitivo para plantearse «otro tipo de medidas» en defensa de sus asociados.

Desde el departamento de Climent pretenden «impulsar el comercio de proximidad, manteniendo la diversidad y el equilibrio entre comercio urbano y periférico», a través de un plan de acción a cinco años con una inversión de 73,49 millones, de los que la Generalitat aporta el 58,8%. Como publicó este periódico, entre los aspectos que en su día despertaron recelos en el sector figura su intención de regular la superficie mínima que debe dedicar a uso comercial cada plan urbanístico, lo que obligaría a los promotores de futuros complejos residenciales, similares a los construidos en Alfahuir o Nou Benicalap, a destinar parte de las plantas bajas de los edificios a locales comerciales, no sólo a espacios comunitarios.

Desde Asucova, por su parte, «más que una enmienda a la totalidad» del plan -llamado a fortalecer el papel de las administraciones locales y la Generalitat en la planificación sectorial en el marco de sus competencias-, solicitan que «se flexibilicen determinados criterios para que sea compatible con la apertura o ampliación de supermercados de 1.500 o 2.000 metros cuadrados».

En concreto, la entidad que representa a Mercadona o Consum formuló alegaciones en relación al cálculo de las plazas de aparcamiento exigidas para nuevas tiendas y ampliaciones sustanciales, y sobre la propuesta de espacios de carga y descarga, que les parece «totalmente insuficiente», y la compatibilidad de usos comerciales en suelo industrial, que «se limita al 30% pero, en polígonos pequeños, puede ser interesante un súper que ocupe más».