Las Provincias

El Banco de España se olvida de los autónomos en sus normas para facilitar el acceso al crédito

valencia. El Banco de España se ha olvidado de los autónomos a la hora de establecer un criterio de evaluación que facilite a los bancos la concesión de crédito a estos trabajadores por cuenta propia.

Esta es una de las conclusiones que se extrae de la Circular 6/2016, que entró en vigor ayer y contempla el baremo que las entidades financieras deben seguir para calificar el riesgo -un 'rating'- de pymes y autónomos. En principio, se trata de una normativa que busca estandarizar los criterios para conceder financiación a estos agentes.

En concreto, la circular emitida por el Banco de España basa la metodología de evaluación en el balance de las empresas, algo con lo que no cuentan los trabajadores por cuenta propia.

«Lo deseable hubiera sido que la entidad especificara un baremo para evaluar a los autónomos», explica el presidente de la Asociación de Trabajadores Autónomos de la Comunitat Valenciana (ATA), Rafael Pardo, a LAS PROVINCIAS.

Según cuenta el representante, esta situación deja en manos de cada banco la vía para evaluar el riesgo de cada empleado. Hasta ahora, lo habitual era estudiar su declaración de la renta, aunque hay compañías y consultoras que ya sugieren acceder a otras informaciones para obtener un mejor diagnóstico.

No obstante, Pardo matizó que esta situación no perjudicará a los autónomos en el acceso a financiación. «Se trata más bien de un defecto de forma que de fondo», afirmó. Pese a ello, espera que el Banco de España atienda este factor y aclare una metodología para este sector, que en la Comunitat asciende a un total de 337.273 personas en 2016, mientras que en España el número de trabajadores por cuenta propia alcanzó los 3.191.838 este año.

Por otro lado, el informe de riesgo, bautizado con el nombre 'Información Financiera-PYME', será obligatorio a partir del próximo 11 de octubre. Dicho documento recoge los métodos concretos que las entidades deben desarrollar, tal y como se estableció en la Ley 5/2015 de 27 de abril de fomento de la financiación empresarial.