Las Provincias

El Consell deja escapar 2.100 millones en grandes proyectos en año y medio

El Consell deja escapar 2.100 millones en grandes proyectos en año y medio
  • La Generalitat rechaza inversiones que tildó de «pelotazos con amiguitos» y entierra la figura de Actuación Territorial Estratégica

«Dar impulso económico a iniciativas inversoras es lo que requiere ahora la Comunitat Valenciana para consolidar la senda de recuperación sostenible, y no la sombra de la sospecha manifestada de forma más o menos explícita desde los ámbitos políticos competentes». Con esas palabras resumió Salvador Navarro, presidente de la patronal de Valencia (CEV), la inquietud que siente buena parte del empresariado tras ver cómo el Gobierno valenciano sentenciaba el macrocentro comercial Puerto Mediterráneo, que prevé una inversión de 863 millones en Paterna y más de 6.000 empleos y está dispuesto a acudir a los tribunales, avalado por los 46 informes favorables acumulados en los cerca de cuatro años de tramitación.

Desde la CEV exigen «un marco de absoluta seguridad jurídica que favorezca, y no dificulte, la actividad de las empresas y las inversiones» y alertan de las oportunidades perdidas por motivos como la inseguridad, la «maraña burocrática» o la «injustificable dilación de los plazos», en un contexto de escasez de fondos públicos y en el que la Comunitat cerró el segundo trimestre con una tasa de paro del 21,3%.

También desde la influyente Asociación Valenciana de Empresarios (AVE) se han «quejado arduamente» al presidente Ximo Puig del rechazo a Puerto Mediterráneo, en un encuentro al que asistieron socios como Juan Roig, Andrés Ballester, Agnés Noguera, Federico Félix o Silvino Navarro. «Rechazar de la noche a la mañana 6.000 puestos de trabajo es duro», afirmó Vicente Boluda, presidente de AVE, que apuntó directamente al mestizaje del Consell. «La composición actual del Gobierno valenciano es complicada, y es lo que hay, pero nosotros nos hemos quejado porque no es el único proyecto que se ha perdido y, hoy por hoy, no estamos en circunstancias para eso», sentenció el naviero, poco después de que Puig hubiese subrayado la especial importancia del empuje del sector privado cuando, como ahora, «el motor público está bastante gripado».

Esa advertencia de que la Comunitat no está para desperdiciar oportunidades de inversión refleja la preocupación existente después de ver cómo, en apenas año y medio, el Gobierno surgido del Acuerdo del Botánico ha dejado escapar más de 2.100 millones de euros en grandes proyectos, cerca de la mitad correspondientes al complejo proyectado en la Marina por ARC Resorts, con sede en Singapur, que incluía un hotel de lujo y un casino en los Docks y prometía 20.000 puestos de trabajo si se hacía con el control de todas las concesiones de la dársena interior.

En abril, sus promotores anunciaron el abandono del proyecto por «la falta de interés y los impedimentos mostrados por los políticos valencianos, así como la poca capacidad para resolver y facilitar los trámites administrativos». Es más, el presidente de ARC Resorts, Mark Vlassopulos, aseguró sentirse «insultado» por el comportamiento de los dirigentes de Compromís y acusó al alcalde Joan Ribó de espantar a los inversores internacionales con su falta de «visión de negocio» y su actitud «infantil y difamatoria».

Meses antes, en noviembre, el conseller de Economía, Rafael Climent, había afirmado a LAS PROVINCIAS que «Puerto Mediterráneo, Ikea Alicante o Mestalla han sido pelotazos con amiguitos», en una entrevista en la que cargó contra la figura de Actuación Territorial Estratégica (ATE), creada para agilizar la tramitación de proyectos y «finiquitada ya» por el Consell actual.

Un año después, la ATE de Puerto Mediterráneo, que la vicepresidenta Mónica Oltra tildó de «barbaridad, insostenible e inviable», ha recibido una memoria ambiental desfavorable por discrepancias con la propuesta de accesos y está a un paso de ser enterrada definitivamente, como la de Rabasa, promovida por Alicante Avanza -vinculada con el empresario Enrique Ortiz, imputado en varias causas judiciales- y que incluía la tienda en la que Ikea preveía invertir 250 millones de euros y crear 4.000 empleos.

Puig apremió el lunes al alcalde de Alicante a ofrecer alternativas a la multinacional sueca para intentar recuperar esa inversión y al día siguiente, intentó dejar una puerta abierta a Puerto Mediterráneo ante AVE, aunque Oltra sentenció el viernes que no seguir informes vinculantes «sería prevaricar». Sobre este tema, falta ver en qué quedan «todas las facilidades» que ofreció a Eurofund el delegado del Gobierno, Juan Carlos Moragues, que considera «totalmente subsanable» el informe de Fomento al que vinculaba su rechazo el Consell.

Del tercero de los proyectos criticados en su día por Climent, el futuro estadio del Valencia, cabe recordar que sigue paralizado nueve años después de la entrada de las primeras excavadoras en el solar de Corts Valencianes, en punto muerto como el varadero que Blohm+Voss quiere construir en la Marina sur. El grupo alemán, que ya amagó con marcharse, lleva dos años a la espera de concurso y corre el riesgo de engrosar la triste lista de oportunidades perdidas por la Comunitat.