Las Provincias

El Puerto de Valencia insta a los empresarios a que paguen de su bolsillo el acceso norte

El presidente de la Autoridad Portuaria de Valencia, Aurelio Martínez, y el naviero Vicente Boluda, en un encuentro empresarial. :: jc.barbera
El presidente de la Autoridad Portuaria de Valencia, Aurelio Martínez, y el naviero Vicente Boluda, en un encuentro empresarial. :: jc.barbera
  • La institución ofrece apoyo para captar ayudas europeas, pero que el dinero se devuelva con el peaje de los camiones que lo utilicen

El presidente de la Autoridad Portuaria de Valencia (APV), Aurelio Martínez, secunda la demanda del acceso norte al puerto de la ciudad pero no está dispuesto a pagarla. El proyecto, que se viene reclamando desde hace más de 30 años y que permitiría conectar con el grao de Sagunto, ha vuelto a la palestra después de que el concejal de delegado de Desarrollo Urbano y Vivienda de Valencia, Vicent Sarrià, expusiera su negativa a la reserva de suelo necesaria y planteara la supresión del proyecto en el plan general, como adelantó LAS PROVINCIAS.

Tras la demanda por parte de la patronal valenciana CEV en defensa de la obra, los consejeros del puerto que son también empresarios compartieron ayer esta inquietud en la reunión de la entidad, a lo que su presidente, Aurelio Martínez, compartió el apoyo, pero les encargó a ellos el grueso de la inversión de 500 millones de euros que se estima requeriría este túnel con origen en la zona del barranco del Peixets y destino en los muelles.

La solución de Martínez es que los empresarios costeen esta obra con el apoyo del puerto para la obtención de ayudas europeas y la recuperación de la inversión por medio de un peaje a los camiones que utilizaran esta vía de acceso. Según el presidente de la APV, «no es una obra del puerto», ya que el efecto que tendría en la instalación sería reducida, pero significaría un ahorro de entre 18 y 20 millones de euros sólo entre los empresarios azulejeros de Castellón. Como ha señalado Martínez, este sector estima que rodear la ciudad para entrar por el sur o el oeste incrementa el coste de sus contenedores un 0,63%, 36 euros por cada uno.

Sin embargo, esta falta de acceso norte también ha tenido efectos en el negocio de la APV. Recientemente se ha perdido la instalación de una compañía logística internacional al no existir una correcta conexión entre Valencia y Sagunto, bajo la misma autoridad portuaria pero sin un enlace viario directo, por citar un aspecto que el propio Martínez reconoció tras la reunión del consejo que preside.

Se asegura desde el puerto que han tenido varios interesados en sacra adelante la idea e inciden en que es un buen momento, debido a los bajos tipos de interés que ofrecen las entidades financieras.

Siguiendo con el proyecto que ha propuesto Martínez, este túnel de acceso estaría vedado a los turismos y vehículos privados, ya que esto ahorraría unos 130 millones de euros en su construcción y legitimaría la aspiración de que fueran los exportadores y importadores los que cargaran con su coste.

Esta propuesta tropieza con dos obstáculos. Por una parte, echa por tierra la primera fase de este acceso norte, que se abrió hace unos años, y que ha terminado por ser un bulevar entre la Ciudad Politécnica de la Innovación (en el campus de Vera) y la V-21. Finalmente, esa infraestructura se llenó de rotondas y ha terminado por encontrar una utilidad pública al canalizar el tráfico del área, además de facilitar el acceso a unas cocheras de la Empresa Municipal de Transportes de Valencia.

Lo que ya es más complicado, es que el puerto asuma la competencia sobre esta infraestructura. La razón está en que el año 2005, el Ministerio de Fomento (al frente del cual estaba Magdalena Álvarez) y la Generalitat (que presidía Francisco Camps) acordaron por convenio que la administración valenciana asumiría esta infraestructura y sería quien la llevara a cabo.

Sin embargo, en este tiempo no se ha realizado y, actualmente, el Consell reconoce que no dispone de fondos para meterse en estas honduras. La idea que expuso el director general de la APV, Francesc Sánchez, fue que se puede cambiar de filosofía y que sea al puerto en quien revierta la construcción del acceso norte a la instalación.