Las Provincias

El bloqueo de las cuentas de la patronal Cierval deja en el aire su fusión con la valenciana CEV

José Vicente González y Salvador Navarro. :: damián torres
José Vicente González y Salvador Navarro. :: damián torres
  • El empeoramiento de la situación en la autonómica puede hacer inviable el proyecto de rescate desde la de Valencia

La nueva crisis de la patronal autonómica Cierval enturbia su presente y puede dejarla sin futuro. La decisión de la Agencia Tributaria de intervenir las cuentas de la organización no sólo está poniendo en riesgo el pago de las nóminas de septiembre de sus trabajadores, sino que puede hacer que la Confederación Empresarial Valenciana (CEV) dé un paso atrás en su proyecto para rescatarla de la quiebra.

Fuentes empresariales apuntan la preocupación creciente en los órganos de decisión de la provincial que se planeaba fusionarse con la regional. La razón de este replanteamiento que puede llevar al traste este proceso está en el hecho de que el proyecto tomó como referencia el balance de 2014, pero es evidente el empeoramiento de la situación de Cierval desde entonces.

Aunque los resultados de 2015 se tienen que presentar en la asamblea de la organización prevista para octubre, se prevé que sean peores que los del año anterior y la evolución de los acontecimientos en estos últimos meses hacen temer lo peor en el ejercicio 2016.

Como informó LAS PROVINCIAS, el bloqueo la pasada semana de las cuentas de Cierval por parte de la Agencia Tributaria responde a los 170.000 euros de los fondos del Servicio Valenciano de Empleo y Formación (Servef) a la Confederación Empresarial Castellonense (CEC) por acciones formativas que no justificó de forma adecuada y motivaron minoraciones de la liquidación de las ayudas que canaliza la patronal autonómica. Se trata de los cursos que investiga un juzgado de Nules, que procesó por irregularidades tanto a la patronal autonómica como a la de Castellón.

Desde la organización que preside José Vicente González se espera que se pueda desbloquear la situación al cobrar de la Generalitat el último trimestre de lo que corresponde a la Ley de Participación de 2015 y un anticipo del 50% de todo 2016. Los del pasado año estarían avalados por la documentación que acredita la participación en consejos y entidades en nombre del empresariado, mientras que el de éste se basaría en una estimación.

Fuentes conocedoras del caso lamentan que, teniendo en cuenta los tiempos con los que trabaja la Administración no es probable pensar que el desembolso se produzca antes del día 5 de octubre, preceptivo para el pago de las nóminas. Tampoco sería posible negociar que las retribuciones del personal de Cierval corriera a cargo de CEV.

Por una parte, si transfiere los fondos, estos quedaría bloqueados en las cuentas. Por otra, la alternativa de que fuera CEV la que pagara directamente al personal no es posible, al tener las organizaciones NIF distintos y considerarse implanteable saltarse la normativa.