Las Provincias

El 'huracán' Trump inquieta a la exportación

  • Las empresas de la Comunitat aguardan con expectación el resultado electoral y temen un «cambio brusco» en la política económica

  • El giro proteccionista prometido por el candidato a la Presidencia de EE UU complicaría las relaciones comerciales

valencia. Dice el proverbio chino que el aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo e, incluso, acabar desatando un huracán. Mucho menos sutil es, sin duda, la batería de medidas proteccionistas anunciadas por el candidato republicano a la Casa Blanca, Donald Trump, que sitúa la revisión de los tratados comerciales de Estados Unidos entre sus propuestas estrella.

Las consecuencias de una hipotética victoria electoral de Trump en las presidenciales del 8 de noviembre preocupan a nivel internacional. Mientras la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, urgía esta semana a «revertir la tendencia hacia el proteccionismo», relevantes actores de la economía valenciana admiten su preocupación por una onda expansiva que podría alcanzar a las pujantes exportaciones de la Comunitat.

Estados Unidos, con más de 318 millones de habitantes, es el quinto destino de los productos valencianos, tras Alemania, Francia, Reino Unido e Italia. Las exportaciones a ese mercado alcanzaron los 1.173,2 millones de euros hasta julio, un 7% menos que en 2015, lideradas por el automóvil y sus componentes, con 408,6 millones, un 17,3% menos. Le siguen en el ranking de ventas la maquinaria (216 millones, -21%), productos cerámicos (108, +28%), calzado (78, +9%), material eléctrico (59, +20%), muebles, sillas y lámparas (31, +41%), conservas (25, +56%), manufacturas de piedra (20, -17%), perfumería (19, +325%) y aparatos ópticos (16 millones, -25%).

El coordinador de Comercio Exterior de Cámara Valencia constata la inquietud existente ante un cambio brusco en un mercado que «ha evolucionado clarísimamente al alza en los últimos años». Para Vicente Mompó, si Trump lleva a la práctica su ofensiva proteccionista, «hará saltar las reglas del juego y eso afectaría a las exportaciones valencianas, quizá menos que el Brexit, pero a nivel mundial mucho más».

Entre las consecuencias, restricciones a la importación, subida de aranceles, desmantelamiento de la preferencia comercial y la necesidad de que las empresas ya implantadas «se americanicen todavía más». «El mundo se volverá un poco más oscuro desde el punto de vista comercial», sentencia.

Sobre el Tratado de Libre Comercio de Norteamérica (Nafta), señalado por Trump como «el peor firmado nunca», indica que romper el acuerdo con México y Canadá sería un mazazo para quienes los utilizan como puerta de entrada. Uno de los choques más sonados, de hecho, fue el protagonizado con Ford por su decisión de trasladar a México la fabricación de modelos compactos, que Trump tildó de «absoluta vergüenza», a pesar de que la multinacional insiste en que no destruirá empleo.

Ford. Tras los ataques de Trump, prefieren no pronunciarse sobre la cita electoral. Desde Almussafes, envía a su tierra natal la mitad de las Transit Connect, equivalente al 12% de la producción anual de la factoría.

AVIA. Para el Cluster de Automoción, que soporta aranceles de hasta el 20%, la clave es el acuerdo transatlántico de libre comercio (TTIP), que la UE descarta firmar antes de la marcha de Obama. «Si no llega, da igual quién gane, a más las trabas no pueden ir», sentencia Emilio Orta.

Ascer. La patronal azulejera prefiere esperar hasta conocer las políticas comerciales del futuro inquilino de la Casa Blanca, aunque matiza que cualquier cambio en las relaciones entre EE UU y la UE lleva «un largo periodo de gestación». Es su segundo destino de exportación y repuntó cerca del 30% hasta julio.

Porcelanosa. Sin posicionarse a favor de ningún candidato, desde la empresa apuntan que «los cambios bruscos no son deseables en economías que están funcionando». El mercado americano, donde aterrizó en 1980, concentra el 16% de sus exportaciones y alberga 22 tiendas, seis centros logísticos y más de 420 trabajadores. En 2015, sus ventas fueron de 125 millones de dólares y prevé 140 para este año. «En EE UU somos una empresa americana y como tal nos moveremos en las condiciones que nos toque», zanja.

Anieme. Es también el segundo destino para el mueble valenciano, que elevó un 57% sus ventas hasta julio. Amparo Bertomeu, directora general de Anieme, afirma que «la incertidumbre no es buena para nadie» y que, en este caso, «sólo queda tener paciencia y pedir, a quien gane, sentido común y cordura».

Bodegas Vicente Gandía. Con filial propia y planes de que pase del 3 al 8% de las ventas totales en un par de años, apuesta por que «las cosas sigan como están, sin trabas». «A nadie le gustan los cambios bruscos».

Muchas empresas y entidades sectoriales guardan silencio, mientras fuentes citrícolas rememoran el embargo a las clementinas en 2001 y cómo dejó de ser destino estratégico por barreras burocráticas y fitosanitarias. «Preocupa la cadena proteccionista que puede empezar en Estados Unidos, gane quien gane», resume Salvador Navarro, de la CEV.