Las Provincias

Bankia-BMN, un nuevo gigante en ciernes

  • La rumoreada fusión de los dos entes nacionalizados ya está sobre la mesa, aunque el Frob no quiere cerrar la puerta a otras salidas

  • El banco tendría 244.100 millones en activos, 140.000 en créditos, 130.000 en depósitos y una morosidad del 10%

valencia. El Estado ya no quiere tener dos bancos. Después de mantener nacionalizados Bankia y Banco Mare Nostrum (BMN) durante los últimos cuatro años y no haberlos vendido por su volumen, el primero, y por no encontrar una oferta adecuada, en el segundo, ha llegado la hora de dar una paso adelante. Este tiempo ha servido para sanear las cuentas y la estructura de personal y recursos de ambas, aunque juntarlas tampoco parece que vaya a impedir ajustes por duplicidad. Los servicios centrales deberán encajar en lo necesario para una sola y territorios como Alicante deberán ser reordenados.

El anuncio hecho esta semana por el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (Frob) fue de estudiar una fusión y otras posibles alternativas a partir del análisis que les ofrezcan los asesores externos contratados al efecto. Previsiblemente, la formula que reunirá más respaldo por parte de los expertos será la de una absorción por parte de Bankia, cuyos activos superaban los 203.500 millones a cierre de junio, frente a poco más de 40.600 millones de BMN. La suma formaría un coloso de 244.100 millones, lo que mantendría a la entidad en el cuarto puesto del ranking nacional que ya ocupa Bankia, por detrás de Santander (1,32 billones), BBVA (740.947 millones) y Caixabank (341.363 millones). Sin embargo, marcaría distancias con el Sabadell, con el que la entidad que actualmente preside José Ignacio Goirigolzarri está prácticamente empatada en activos.

En cuando a implantación, una suma de las dos daría 2.500 oficinas y 17.350 empleados en España, pero se vería sometida a la eliminación de duplicidades. En el caso de Bankia, aportaría su posición de dominio en las provincias de Valencia y Castellón (heredada de Bancaja) y del centro peninsular (fruto de Caja Madrid), aunque no hay que menospreciar la presencia en el resto del Este y centro peninsular de las dos grandes cajas y, en menor medida, la aportación de las antiguas Caja de Canarias, Caja de Ávila, Caixa Laietana, Caja Segovia y Caja Rioja. BMN aportaría su control de Murcia y Alicante, gracias a Caja Murcia, las Islas Baleares por Sa Nostra y en los territorios de Caja Granada.

Teniendo en cuenta los créditos que tienen concedidos, Bankia llevaría un volumen que ronda los 116.500 millones, muy superior a los cerca de 23.500 millones de BMN, sumando 140.000 millones. Además, el nuevo banco atesoraría más de 130.000 millones de euros en depósitos y su morosidad rondaría el 10%, teniendo en cuenta que la de Bankia era del 9,8% a cierre de junio y la de BMN del 10,8%.

Deudas pendientes

Sin embargo, no hay que olvidar la carga que tienen a la espalda. Las dos entidades han recibido en total 24.269 millones de euros en ayudas públicas, 22.424 millones para el grupo BFA-Bankia y 1.845 millones de euros para BMN. De ello, el Estado sólo ha recuperado 1.304 millones de euros tras la desinversión en Bankia, realizada mediante su matriz BFA, y ha aplazado una siguiente fase de privatización parcial hasta obtener un mejor resultado.

Con estas referencias, la Comisión Europea ya ha advertido que seguirá de cerca este movimiento, al estar entre sus obligaciones el ser garante de la correcta aplicación de las medidas establecidas para permitir el rescate y para que no se relaje la disciplina.

Por su parte, tanto BFA como Bankia han insistido en que, a fecha de hoy, la fusión es exclusivamente una actuación que está en estudio sin que, hasta el momento, se haya tomado decisión alguna para que la mencionada transacción se lleve a cabo.

El Grupo BFA-Bankia justifica que cualquier posible operación de integración sea con la finalidad de que sus accionistas, entre ellos el Estado, obtengan el máximo valor y, por tanto, se optimice la capacidad de recuperación de las ayudas públicas.

Los sindicatos descartan que la decisión se traduzca en un «ajuste significativo» de plantillas si Bankia finalmente se fusiona con el también banco público BMN. Los representantes de los trabajadores consideran que esta sería la operación «menos lesiva» para el empleo ante la complementariedad de las redes de oficinas de ambas entidades, «casi sin solapamientos».