Las Provincias

El Servef demanda a la patronal alicantina Coepa por fraude en las subvenciones a su centro de formación

  • La denuncia cuestiona el destino de unos fondos que debían haberse destinado a cursos de capacitación y que desde 2014 no se estarían celebrando

El Servicio Valenciano de Empleo y Formación (Servef) ha denunciado a la confederación empresarial alicantina Coepa por fraude en la gestión de subvenciones por más de un millón de euros.

La denuncia cuestiona el destino de unos fondos que debían haberse destinado a cursos de formación, y que desde 2014 no se estarían celebrando. Igualmente, la demanda añade que su utilizaron las facturas de los cursos para solicitar un crédito de tres millones de euros que le concedió el Instituto Valenciano de Finanzas (IVF) con el objetivo de edificar

Esta situación complica aún más el futuro de la entidad, en concurso de acreedores, y cuyas funciones se plantea asumir la patronal autonómica Cierval, mediante una delegación de la organización.

El paso mes de marzo, la organización alicantina se acogía a la suspensión de pagos en el Juzgado de lo Mercantil número 1 de Alicante ante la imposibilidad de hacer frente a sus deudas, particularmente a los casi 4 millones de euros que debe al Instituto Valenciano de Finanzas (IVF) por un crédito destinado a construir el polémico centro de oficios del alicantino barrio de Babel y a medio millón en cuotas durante el último lustro a la patronal matriz regional Cierval.

Su liquidación puede ser el único camino que halle el administrador concursal que designe el juez, ya que la organización vendió el principal activo que tenía, su sede frente al Teatro Principal de Alicante, hace ahora dos años para tomar oxígeno financiero y pagar algunos agujeros, entre ellos varios créditos bancarios. Su sede actual pertenece al patrimonio sindical del Estado y, aunque en el centro de oficios, los edificios y resto de material están tasados por Coepa en 6 millones de euros, su salida sigue siendo muy compleja al estar sobre suelo de titularidad municipal.

El IVF, por su parte, declinó siempre la dación en pago por ese motivo (no puede después enajenar los edificios a un tercero) y ahora puede esperar a la liquidación como acreedor preferente para quedarse los activos construidos.