Las Provincias

El récord de turistas permite a los hoteles subir precios con máximos de ocupación

Un grupo de visitantes en la plaza de la Virgen de Valencia. :: carolina amor
Un grupo de visitantes en la plaza de la Virgen de Valencia. :: carolina amor
  • En agosto se llenaron el 78% de las habitaciones, el nivel más alto de este siglo, mientras su facturación media subió un 5% interanual

madrid. Que 2016 va a marcar un nuevo año récord para el turismo en España es algo que ya nadie duda. La incógnita es saber cuán profunda será esa mejora y si la afluencia masiva de turistas extranjeros se traducirá también en un incremento considerable en los márgenes de rentabilidad que tiene el sector.

Y ahí, de momento, se puede hablar de pros y contras. Por ejemplo, los turistas extranjeros que visitaron España en julio gastaron más de media cada día de sus vacaciones (130 euros, un 5,5% más que el verano pasado) pero realizaron, en general, viajes de menor duración (8,3 días de promedio, un 7,2% menos).

Por eso cayó el desembolso total durante su estancia (1.072 euros por persona, un 2,1% menos). Eso sí, sumados todos los turistas el gasto global mejoró de forma ostensible (10.257 millones en los siete primeros meses del año, un 7% más), aunque fue fundamentalmente gracias al récord de llegadas (42,4 millones de visitantes extranjeros en el mismo período, con un alza del 11,1%) aprovechándose de que otros destinos competidores de España, tanto Túnez, Egipto y Turquía, como incluso Francia, son percibidos con mayor riesgo por el terrorismo.

La industria hotelera ha sido una de las grandes beneficiadas de ese trasvase de demanda entre mercados en el arco mediterráneo. Por eso ha vivido un verano de récord. Pasó en julio -con una ocupación media del 73% y unos precios que subieron, en general, un 7,5%- y también en agosto, según los últimos datos publicados ayer por el INE.

Habría que remontarse hasta 1999, al menos, para encontrar una demanda tan alta en los establecimientos hoteleros. El 78% alcanzado el mes pasado es el dato más alto de la serie histórica que se inicia aquel año -algunos expertos apuntan que incluso desde los años 80, aunque no hay registros oficiales homologables-, lo que supone un aumento interanual del 2,2%. Eso sí, si se agregan los datos de julio el incremento con el mismo período de 2015 se duplica hasta el 5,4%.

Si la comparativa abarca lo que va transcurrido de año, el incremento de las pernoctaciones llega al 7,8%, con una media de casi cuatro noches (3,8) por viajero. La ocupación aumentó aún más los fines de semana. En agosto llegó a alcanzar el 80,4% de promedio (un 4,2%), lo que supone que solo dos de cada 10 habitaciones disponibles se quedaron vacías. En los dos archipiélagos, no obstante, se registró el 90%: en Baleares se superó (92,7% el mes pasado) y en Canarias se rozó (89,4%).

En algunas localidades baleares la demanda llegó incluso a rozar el 100%. En Muro el 97% y en Capdepera fue del 96,7%. Por el contrario, en el otro extremo de las preferencias de los viajeros internacionales aparecen Castilla-la Mancha y Extremadura, donde la ocupación media el mes pasado solo alcanzó el 36% y el 41%, respectivamente.

No se acusó el 'brexit'

Lo que queda claro es que si el negocio hotelero mejora con creces es por la afluencia extranjera. En agosto subieron un 6,3% las pernoctaciones de los viajeros internacionales, pero apenas un 0,3% las de los residentes en España -entre ambas lo hicieron un 3,8% hasta los 46,4 millones y encadenan ya 25 meses al alza-. Si sumamos también julio, las primeras aumentaron un 7,2% frente al 2,4% de las segundas.

Los que más aumentaron su presencia fueron los británicos, pese al temor que existía a una súbita caída en su demanda tras triunfar el 'brexit' -es decir, la salida del Reino Unido fuera de la UE- en el controvertido referéndum del 23 de junio. El incremento de sus noches de hotel, que llegó al 9,4%, superó con creces al de los alemanes (un 1,4%), lo que le permitió mantenerse como el primer mercado emisor de turistas hacia el país (27,2% de cuota), por encima del germano (21,1%).

En esta tesitura los hoteles pudieron elevar sus precios (un 6,9% en agosto en tasa interanual), lo que vienen haciendo desde hace más de dos años (29 meses consecutivos) según el INE. Crecieron más en los hoteles de tres y cuatro estrellas (9% y 7%). También mejoraron de forma ostensible la facturación media por habitación, un 5,2% hasta los 100 euros y, sobre todo, el ingreso por habitación disponible, que repuntó casi un 9% hasta rozar los 80 euros.