Las Provincias

Elena Cebrián. :: Jesús Signes
Elena Cebrián. :: Jesús Signes

Agricultura exige a Bruselas revisar el acuerdo citrícola con Sudáfrica

  • Los productores valencianos de naranja advierten de daños millonarios para la exportación de variedades tempranas

Valencia. Tras el acuerdo entre Europa y Sudáfrica para la flexibilización de aranceles en la importación de cítricos, la Conselleria de Agricultura va a realizar un análisis de los posibles efectos que pueda tener en la agricultura valenciana, al tiempo que ha puntualizado que exigirá a la Comisión Europea (CE) que evalúe el impacto en el comercio europeo.

A la preocupación por una sobreoferta que desplome los precios entre los citricultores se une, además, la relativa al mayor riesgo de introducción en suelo europeo de nuevas plagas como la mancha negra. El documento, que fue debatido y aprobado por el Parlamento Europeo el pasado jueves, no contó con el apoyo de ninguno de los parlamentarios de la Comunitat Valenciana, aunque sí de nueve del PP y dos de UPyD y la abstención de nueve del PSOE.

Este anuncio se ha realizado en la presentación de las previsiones de cosecha (denominada 'aforo') de cítricos de la Comunitat para la próxima campaña 2016/2017. Las estimaciones realizadas por los servicios técnicos de la Conselleria de Presidencia y Agricultura, Pesca, Alimentación y Agua sitúan en 3,95 millones de toneladas la producción, lo que supone un aumento del 23,6% sobre el balance de la campaña anterior, que se cerró con 3,19millones de toneladas.

La titular de este departamento, Elena Cebrián, ha destacado que las previsiones auguran la «recuperación de los niveles de rendimiento» y «unas cantidades de fruta similares a las de hace dos campañas». En concreto, ha detallado que la campaña 2015/2016 se caracterizó por una fuerte reducción de la producción debido a las altas temperaturas del mes de mayo, junio y julio de 2015, pese a la buena floración de la primavera.

Este año se ha registrado un descenso de la superficie destinada al cultivo de cítricos con cerca de 1.650 hectáreas menos que la campaña precedente, lo que supone una bajada del 1%. La mayor parte de ellas ha sido en Valencia como consecuencia del cultivo del caqui principalmente, mientras que en Castellón y Alicante la superficie se ha mantenido. Sobre ese cambio de cultivo, «si la tendencia es ilimitada tendremos problemas».