Las Provincias

Avaesen denuncia la fuga de inversiones a Portugal por el impuesto a las renovables

  • La patronal valenciana lidera la ofensiva estatal para exigir la retirada del tributo a la producción de energía, cuestionado por el Tribunal Supremo

valencia. España hace tiempo que dejó de ser un destino atractivo para las inversiones en energías renovables, entre otras cosas por la entrada en vigor del impuesto sobre el valor de la producción de energía eléctrica. Ese tributo, incluido en la Ley 15/2012 de Medidas Fiscales para la Sostenibilidad Energética, implica un gravamen del 7% para toda actividad de producción de energía eléctrica y ha provocado una fuga de inversiones a Portugal, que tiene las mismas horas de radiación solar y una ventaja competitiva notable: carece de esa carga fiscal.

Así lo denuncian desde la Asociación Valenciana de Empresas de la Energía (Avaesen), que se erige como líder de la ofensiva de las asociaciones sectoriales a nivel nacional para reclamar que se exima de ese impuesto a las fuentes de generación renovable, como forma de relanzar un sector «en el que apenas hay nuevas instalaciones, las trabas son grandes, y con una legislación cambiante que no genera confianza», apunta su presidente, Marcos J. Lacruz.

Además, esa petición viene respaldada por la cuestión de inconstitucionalidad planteada por el Tribunal Supremo, que considera que ese tributo podría vulnerar el principio de capacidad económica que proclama la Constitución, por gravar dos veces el mismo hecho impositivo.

Sobre la mayor potencia fotovoltaica instalada en Portugal, señala a LAS PROVINCIAS que «en España no se ha promovido ninguna planta fotovoltaica, ni eólica, en los últimos tres años porque hacerlo es un 7% más caro que en Portugal, donde no existe ese gravamen y hay la misma radiación y precios».

Para Lacruz, es un impuesto «injusto y que lastra a las energías renovables», que «pagan ese gravamen sin trasladarlo al consumidor», mientras que las convencionales «sí trasladan ese coste a la factura final». En 2013, la recaudación del sector energético por este impuesto ascendió a 1.261 millones y a 1.459 millones en 2014, de los que las renovables supunen 694 y 607 millones.

Frente común

Avaesen prevé reunir este mes en Valencia al sector asociativo de renovables, consumidores y políticos para cursar la petición al futuro Gobierno de que elimine lo que considera «un lastre añadido para instalaciones que ya han sufrido una legislación retroactiva, lo que coloca a España en la cola mundial en renovables». «Hace que sea preferible instalarse en Portugal, que tiene la misma radiación, porque tiene un mercado eléctrico estable, carece de este impuesto y la regulación no penaliza a las renovables», sentencia.