Las Provincias

«El turismo de masas destroza los destinos, hay que buscar segmentos de más calidad»

Manuel Espinar, presidente de la Federación Empresarial de Hostelería de Valencia (FEHV) y de la autonómica Conhostur.
Manuel Espinar, presidente de la Federación Empresarial de Hostelería de Valencia (FEHV) y de la autonómica Conhostur. / irene marsilla
  • Los hosteleros

  • Manuel Espinar Presidente de la Confederación de Hostelería y Turismo de la Comunitat (Conhostur) alerta de la bajada del ticket medio pese a la imagen de lleno y urge a reorientar las políticas a viajeros con más capacidad de gasto

El éxito de un destino reside en combinar cifras récord de llegadas con la captación de turistas con capacidad de gasto. Manuel Espinar, presidente de la Confederación Empresarial de Hostelería y Turismo de la Comunitat, de los hosteleros valencianos (FEHV) y vicepresidente de la federación estatal (FEHR), lo tiene claro: «Tenemos que buscar un turismo de mayor calidad, con políticas enfocadas a nichos de mercado concretos».

El balance del verano no es todo lo bueno que cabría esperar en un año de récords, ¿qué ha fallado?

La política de comercialización, estamos enfocados a unos nichos de mercado que no se corresponden a la calidad que damos. Además, hemos conseguido estas tasas de entrada porque ha sido uno de los años con más turistas prestados de Francia, Turquía o Grecia, pero es un turismo con una capacidad de gasto muy baja y, aunque se vea todo lleno, los números están ahí: 84 euros de gasto por turista, el más bajo de España, cuando la media es de 113.

¿A qué achaca esa tendencia, al auge de los vuelos de bajo coste?

Antes había un objetivo político de cuantos más, mejor, al coste que fuera, y eso implicaba muy baja rentabilidad. Es cierto que tenemos muchas más conexiones aéreas, pero seguimos sin estar conectados con las grandes masas continentales.

¿Es fundamental recuperar el vuelo directo a Nueva York?

Entre otras cosas, sí, no es lo mismo tener vuelo directo que una conexión a través de otra ciudad, aunque sea en tren de alta velocidad. El turismo americano tiene un potencial altísimo, por ejemplo a nivel de golf, y eso es lo que se está empezando a hacer, fraccionar los productos turísticos y enfocar directamente al cliente que tiene esa necesidad, no vender toda la Comunitat a cañonazos y a quien pille, ha pillado.

¿Son los mercados lejanos los prioritarios, como los asiáticos?

A veces nos creemos que cuanto más lejos vayamos, mejor, pero en Europa hay un potencial de cliente enorme. Es mejor actuar por microproductos e ir directamente a ese mercado, mucho más barato que irse lejos a buscar turistas. No nos compliquemos tanto la vida, menos aún con los recursos que tenemos.

De hecho, los viajeros nacionales son los que más han gastado.

Exacto. Vamos a mirar alrededor y también al turista nacional, que este año ha sido el que más ha gastado en hostelería, mientras que el internacional ha sido el ticket más bajo. Se trata de buscar segmentos de más calidad, viajeros que suelen tener un nivel cultural medio o alto, que vienen para ver la arquitectura de Calatrava o la Ruta de la Seda, y que respetan la ciudad, mientras que el turismo de masas destroza los destinos porque es un turismo de botellón, de comer en los jardines.

¿Lo ideal es combinarlos?

Sí, no te puedes centrar en uno solo, pero habría que invertir los porcentajes y pasar a un 20% de turismo de masas y un 80% de otros segmentos con más capacidad de gasto, rentabilidad y respeto a la ciudad.

¿Cuáles son los principales retos de la hostelería?

Recuperar la rentabilidad perdida y convertirse en embajadora de la hospitalidad. Y eso se logra profesionalizando el sector, la gente que se dedica a la hostelería debe ser gente que se levante y se acueste con una sonrisa porque le gusta lo que hace. La hospitalidad es un trabajo de todos y el turismo no puede ser un elemento que moleste a la sociedad, hay que buscar un equilibrio.

¿Cree necesaria la libertad de apertura del comercio en festivos?

Debería haber libertad para abrir en toda Valencia, la ciudad tiene que estar viva los siete días de la semana. Cada sector tiene que buscar la mejor fórmula de conciliación, pero la hostelería lleva toda la vida abriendo los siete días y todos conciliamos nuestra vida laboral y familiar.

¿Qué opina de restringirla al centro o a periodos como la Navidad?

Todo lo que discrimine no es bueno y diferenciar entre zonas es complicado. ¿Por qué es menos turística la zona de Cortes Valencianas, con cinco hoteles, que la de la Ciudad de las Artes? Intentemos buscar un consenso y regular el espacio entero, por trozos no se soluciona.

¿Qué le parece el futuro sistema de retorno de envases del Consell?

Es una barbaridad. El Consell quiere convertir a las 34.000 empresas de hostelería en vertederos, y al comercio igual. Veremos dónde almacenan los envases, cómo detectan posibles productos tóxicos, qué pasa a nivel fiscal, la imagen que se da...

¿Y qué proponen al respecto?

Evaluarlo y optar por concienciar a la sociedad, o bien colocar las máquinas en los aparcamientos de las grandes superficies. Habrá que ver el coste de la hipocresía política porque hablas con gente del Consell y lo ven una locura, veremos si votan que no. Lo que está claro es que el sector se movilizará y cuando el consumidor vea que paga más, también.