Las Provincias

Bruselas da un golpe en la mesa y autoriza que se contrate a estibadores de fuera del Puerto

Zona de carga y descarga de contenedores en el Puerto de Valencia. :: irene marsilla
Zona de carga y descarga de contenedores en el Puerto de Valencia. :: irene marsilla
  • La Comisión Europea respalda a las empresas que quieran ignorar las restricciones de la ley española en la carga y descarga de barcos

La Comisión Europea dio ayer un paso más hacia la liberalización del monopolio de la estiba en España. La comisaria de Transporte, Violeta Bulc, comunicó que a partir de ahora las empresas podrán ignorar la legislación española y contratar personal externo de los puertos para realizar labores de carga y descarga. Se trata de un golpe en la mesa por parte de Bruselas, que choca de frente con la intención de los estibadores valencianos de mantener su posición de privilegio hasta la redacción de la nueva ley estatal, exigida por el órgano comunitario y bloqueada en los últimos meses por la falta de Gobierno.

En concreto, la responsable europea concluyó que, pese a que todavía no hay una ley nacional para acabar con el monopolio de la estiba, es posible actuar ya conforme a la sentencia diciembre de 2014 del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), que declaraba ilegal el sistema de contratación de este personal. «De acuerdo con la jurisprudencia, los particulares pueden invocar la sentencia ante los tribunales nacionales, al constituir la base de la responsabilidad en que un Estado miembro puede incurrir en relación con aquellos que poseen derechos afectados por el mencionado incumplimiento», respondió Bulc a la eurodiputada peneuvista Izaskun Bilbao, quien en junio preguntó a la Comisión si «podrían nuevas empresas interesadas en operar en el sector establecerse ya en el mercado español al abrigo de la sentencia de 11 de diciembre de 2014 sin esperar modificaciones legislativas en España».

A día de hoy, la situación para los puertos españoles -con el de Valencia como referente del conflicto- es peliaguda. El pasado 13 de julio, la Comisión Europea interpuso un recurso en el que anunciaba sanciones millonarias para España si no aplicaba la sentencia del tribunal comunitario. En concreto, Bruselas planteó una sanción coercitiva de 134.107,2 euros por cada día de retraso en la ejecución de la sentencia, que contará a partir de la resolución de este nuevo recurso. Además, también estableció 27.522 euros por cada día que se mantenga dicha situación -que se contaría a partir de la primera sentencia, es decir, desde el 11 de diciembre de 2014-. En este segundo caso, la cuantía podrían ascender a 17 millones de euros, que tendría que asumir el próximo Gobierno.

La estiba en Valencia

¿Cómo funciona el sector de la estiba? Encargados de la carga y descarga de mercancía en los puertos, en la práctica, sólo se accede a la profesión por herencia familiar. Es decir, si eres hijo o hija de estibador. Además, existe la obligación de que las empresas estibadoras pasen a formar parte de las sociedades de estiba y, además, deben contratar con carácter preferente personal de las mismas. Se conoce además que es un trabajo con elevadas remuneraciones -este punto ha sido también cuestión de polémica- debido al nivel de peligrosidad de la tarea. Por esta circunstancia de monopolio, la Comisión Europea considera el funcionamiento de la estiba española contrario al derecho de la Unión.

Sin embargo, aplicar dicho cambio en las reglas del juego no es nada fácil. Los estibadores ostentan un poder de gran peso, debido a su capacidad de poder paralizar todo el comercio exterior. Sin ir más lejos, la entidad presidida por Aurelio Martínez perdió en julio el liderazgo en el tráfico de contenedores del Mediterráneo, debido al conflicto en la negociación del convenio de la estiba -un convenio de 1995-.

Por lo pronto, la patronal española de la estiba, Anesco, convocó para el próximo 22 de septiembre la comisión paritaria que ha de remitir a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) dicho convenio en el puerto de Valencia y sobre el que alcanzaron un acuerdo empresarios y representantes sindicales el 12 de agosto.

El acuerdo alcanzado no contó con el visto bueno de Anesco por atribuir a los estibadores funciones complementarias como la carga y descarga de vehículos a los buques, motivo por el que la patronal lo remitió al ente supervisor. Todos los recintos españoles tienen su mirada puesta ahora en el Puerto de Valencia, ya que se considera que será el modelo a seguir en función de lo dictaminado por Competencia.