Las Provincias

El trono de la carne queda vacante

Matadero y sala de despiece de Martínez Loriente en Buñol (Valencia), que pasa a ser propiedad de Elaborados Cárnicos Medina. :: d. torres
Matadero y sala de despiece de Martínez Loriente en Buñol (Valencia), que pasa a ser propiedad de Elaborados Cárnicos Medina. :: d. torres
  • La empresa fundada en 2002 repartirá entre sus nuevos dueños un negocio de 560 millones, fruto de su actividad con la red de supermercados

  • La proveedora de Mercadona, Martínez Loriente, segrega su actividad entre tres competidores

Una decisión empresarial que cambia la configuración de un sector. Así afecta la segregación en tres partes de la actividad de la empresa valenciana Martínez Loriente, hasta ahora proveedora única de carne en fresco para el gigante español de la distribución Mercadona. Las plantas y mataderos de la compañía que era hasta ahora la quinta en facturación de la Comunitat y líder de las empresas españolas de su sector (junto a El Pozo) ha repartido sus activos y su negocio entre Incarlopsa, Frescos Delisano y Elaborados Cárnicos Medina.

A su vez, Francisco Martínez, que ocupaba la presidencia con el 100% de las acciones de la compañía desde 2015, cede el puesto y limitará su actividad con Mercadona a su empresa familiar, Martínez Embutidos Regionales. Se completa así un ciclo que se inició hace 14 años con la unión de Embutidos Martínez, Incarlopsa y Mercadona.

La razón de aquel movimiento empresarial era conseguir para la cadena de Juan Roig un suministrador capad de dar servicio a su red de supermercados sin incidencia. De hecho, a día de hoy los mataderos reciben a diario las toneladas de carne que se requieren para servirlo en los distintos formatos que se les haya requerido.

Observando las cuentas de 2015, Martínez Loriente vendió por un valor de 559,4 millones de euros, un 0,84% menos que un año antes. Respecto a los beneficios, en ese último ejercicio se situaron en 5,7 millones de euros, un 33,79% por debajo. Esta bajada de ventas ya fue advertida por el presidente de Mercadona, Juan Roig, en la presentación de sus propias cuentas.

Sobre el comportamiento del surtido de su cadena, el empresario destacó su satisfacción con las secciones de pescadería y la de fruta y verdura, donde se habían disparado las ventas, para lo que consideró clave el nuevo Centro de Procesamiento de Datos (CPD) informáticos de Albalat dels Sorells. Sin embargo, respecto a horno y carnicería, advirtió que los resultados no habían sido tan destacados y que iba a tener que tomar medidas.

En ese ejercicio se ya se había producido el cambio accionarial por el que Francisco Martínez compró, a través de la sociedad Torrent Fimer, el 45% de la empresa que controlaba la familia Loriente (Incarlopsa), a través de la sociedad Serlopi, y el 10% en manos de Mercadona.

Aunque fue entonces cuando asumió la presidencia, que hasta ese momento ocupaba Emilio Loriente, mantuvo a Francisco Garrigues como consejero delegado y director general de la empresa. En ese momento, desde la firma ya se reconocía que Mercadona estaba centrada en los últimos ejercicios en impulsar sus ventas de productos frescos hasta elevarlas al mismo nivel que mantiene en secos.

Con ese objetivo, la cadena había estado firmando acuerdos de suministro estables con proveedores del sector primario, un proyecto llamado Cadena Agroalimentaria Sostenible, y había reformado sus secciones de fruta y verdura, pescado, horno de pan y carne. La definitiva segregación de Martínez Loriente se puede interpretar con esta clave.

A la espera del visto bueno de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) sobre el proceso de ventas, están sobre la mesa otras medidas relevantes, como el futuro de la propia marca Martínez Loriente que, inicialmente se mantiene, pero a la que fuentes conocedoras de la operación dan una corta vida en la nueva relación.

Teniendo en cuenta que el equipo de compras de carne de Martínez Loriente va a pasar a formar parte de Mercadona para ganar agilidad, como reconoce la cadena de supermercados, el paso que se prevé a continuación es el paso a una la relación directa de la cadena de supermercados con cada una de las compradoras por separado. De hecho, la especialización por áreas de cada una de ellas lo favorece.

Así, la conquense Incarlopsa, se encargará de proveer los jamones y derivados del cerdo, para lo que ha adquirido a Martínez Loriente la planta de corte y envasado de cerdo y cordero de Tarancón (Cuenca). La madrileña Elaborados Cárnicos Medina, que ha adquirido el matadero y sala de despiece de ternera de Buñol (Valencia), se encargará de la carne fresca y los elaborados de ternera. La gerundense Frescos Delisano hará elaborados de cerdo y cordero con la planta de corte y envasado de Cheste (Valencia). Por su parte, la valenciana Martínez, seguirá proveyendo embutidos frescos y carne picada a Mercadona.