Las Provincias

La patronal de Castellón espera a tener las cuentas auditadas antes de solicitar el concurso

  • Los responsables de la gestora de la CEC aplazan cualquier decisión hasta disponer de una imagen fiel de la situación económica

Valencia. Los responsables de la gestora que lleva las riendas desde hace un mes de la Confederación Empresarial Castellonense (CEC) no quieren pillarse los dedos y han decidido esperar a disponer de una auditoría de las cuentas de la organización antes de firmarlas y solicitar con ella el concurso de acreedores. La aceptación a ciegas de las actuales cuentas podría generar a los gestores actuales responsabilidades sobre decisiones del anterior equipo, que actualmente se enfrenta a los tribunales.

Concretamente, la de ayer fue la primera reunión de la junta tras el verano y ha servido para ponerse al día y avanzar hacia la resolución de los asuntos pendientes, entre ellos los judiciales. Y es que, a finales de julio, el juez de primera instancia Jacobo Pin del juzgado número de 1 Nules, ordenó el procesamiento del secretario general de la CEC, Rafael Montero, y de José Antonio Espejo, encargado de los cursos de formación, por un supuesto caso de falsedad documental y delitos contra la Hacienda Pública y la Seguridad Social en 2009 y 2010 con los fondos destinados a los cursos de formación, que se cifran en 1,8 millones de euros.

El juez apuntó en el auto que, de esos millones pagados por la patronal y no justificados, se sacaron 1,5 millones en metálico de las distintas cuentas bancarias a las que se transferían los fondos con destino, por el momento, desconocido. Se daba el caso que, en aquellas fechas, Montero era secretario general de la autonómica Cierval, que asignaba los fondos, y de la CEC, que los ejecutaba.

Tribunales y reformas

Esta es la razón por la que el magistrado también procesó a la CEC y la patronal autonómica Cierval, por lo que la gestora castellonense ha de decidir si presenta o no un recurso por el que solicitar que la Justicia exima a la organización de toda responsabilidad jurídica y que solamente se pueda hacer responsable a los dos procesados, que ya han cesado en sus cargos de responsabilidad.

Otro de los retos a los que se enfrenta la nueva junta es su propia función y supervivencia, ya que ha de valorar el proyecto de reforma del modelo de las organizaciones empresariales de las tres provincias propuesto por Cierval, con el que las tres asociaciones se diluirían en una única. A día de hoy, sólo la valenciana CEV está en condiciones de perdurar, pero es partidaria de la integración. Por su parte, la alicantina Coepa, en concurso de acreedores, tiene sin embargo sus reservas ante esta unión.