Las Provincias

«Aunque ganáramos dinero con el sistema de retorno de envases, no es nuestro negocio»

Pedro Reig, director de Asucova.
Pedro Reig, director de Asucova. / Damián Torres
  • Pedro Reig, director de la Asociación de Supermercados de la Comunitat, se opone a la recogida de vidrio y plástico en sus establecimientos tal y como plantea el Consell

El sistema de retorno de envases planteado por la conselleria de Agricultura y Medio Ambiente ha puesto en pie de guerra a todo el sector del comercio. Este plan, que se aplicaría a partir de 2018 según lo previsto, obliga a los establecimientos (desde bares hasta supermercados) a instalar una máquina donde los usuarios puedan introducir este tipo de residuos plásticos a cambio de unos céntimos. Entre los principales escollos por parte de los empresarios está la falta de previsión y la imposición de la hoja de ruta a seguir, según explica Pedro Reig, director de la Asociación de Supermercados de la Comunitat Valenciana (Asucova). «La conselleria puede tener unos objetivos, pero nosotros somos los afectados y deberíamos proponer cómo conseguirlos», indica el portavoz de la entidad que agrupa a compañías como Mercadona y Consum.

¿Por qué rechazan el sistema de retorno de envases planteado por Medio Ambiente?

Estamos en contra porque se impone un camino para conseguir un resultado. La conselleria puede tener unos objetivos, pero nosotros somos los afectados y deberíamos proponer cómo conseguirlos. Al fin y al cabo, esto supone un cambio de las reglas de juego en mitad de la partida; llevamos desde el 97 con un sistema y de repente se quiere poner uno nuevo. Aparte de la imposición, el resto de aspectos negativos son la falta de concreción del plan porque dificulta la evaluación del mismo; la premura con la que se quiere instalar; los riesgos jurídicos que conlleva, ya que la gestión de residuos es nacional y el plan es autonómico, lo que sitúa a las empresas valencianas en desventaja competitiva frente a las de otras regiones; y, por último, toda la carga de gestión y logística que se traslada a los comercios.

¿Creen que la conselleria está actuando sin tener en cuenta su postura?

Tenemos voz, pero no voto. La comunicación con la conselleria es buena, es fluida. Nos hemos reunido varias veces y eso hay que agradecerlo. Pero parece que hay una decisión tomada sobre poner en marcha este sistema y lo que no nos gusta es no haber recibido ninguna documentación. Por otro lado, nos consta que la Comunitat está por debajo de la media en cuanto a reciclaje de envases y estamos de acuerdo en que hay que mejorar en ese sentido. Es decir, estamos de acuerdo en el qué pero no en el cómo.

Sin embargo, este mismo sistema funciona en otros países europeos.

Hay países europeos donde se ha rechazado ese sistema. Noruega y Alemania son los únicos donde se ha implantado de manera total. Pero en España y en la Comunitat, la situación es muy diferente. Aquí hay una atomización muy fuerte de la estructura comercial y el hábito de los consumidores es distinto. Mientras que en esos países, unas pocas empresas copan el 80% del mercado.

Si el Consell finalmente lleva el plan hacia adelante pese a las reticencias de los implicados, ¿qué acciones iniciarían?

Esperamos que el Consell recapacite. Está claro que hay que reducir el abandono de envases en la calzada y aumentar la tasa de reciclado, pero de manera global. El sistema planteado solo afecta al 10% de los envases, y estos, a su vez, suponen el 15% del total de los residuos. Por eso abogamos por un plan que englobe a todos los residuos.

¿Qué solución proponen desde la Asociación de Supermercados de la Comunitat?

Sin ir más lejos, podemos fijarnos en las comunidades autónomas que funcionan bien y aplicarlo aquí. Eso sería más sencillo para empezar, en lugar de un proyecto con estas características. Además de eso, es fundamental la concienciación y educación en materia de reciclaje. Por último, nosotros no nos dedicamos a gestionar residuos, podemos ayudar, pero no hacer de mediadores. Aunque ganáramos dinero con este sistema, no es nuestro negocio.

La Conselleria de Economía anuló el acuerdo sobre horarios comerciales y plantea proponer un nuevo plan, ¿qué recorrido le ven a esta decisión?

A nosotros nos parecía bien el acuerdo anterior, que permitía abrir en las zonas del centro y la Ciudad de las Artes y las Ciencias. Estamos a la espera del nuevo informe y confiamos en que se arregle. Pero debe ser declarado a razón de criterios de objetividad y seguridad jurídica: las zonas que realmente sean turísticas son las que deben tener derecho a abrir. En cuanto a la alternativa de que todo el mundo pueda abrir en verano y semana santa, pensamos que habría que estudiarlo.

¿Y en Alicante?

En Alicante es un poco el mundo al revés: el gobierno actual quiere la libertad total. Allí habría que llegar a un escenario intermedio. Se puede estudiar también lo de abrir según las estaciones, pero siempre con debate por delante.

¿Les ha pasado factura estos vaivenes del Consell en este tema tan sensible?

Hemos sido capaces de lidiar con esta situación. Pese a todo, hemos ofrecido un servicio amplio, con calidad y precios mejores, además de mantener el nivel de empleo desde principios de la crisis. El principal perjudicado ha sido el consumidor porque se le ha mareado mucho.

¿En qué fase se encuentra la venta online de supermercados?

Todos nuestros socios están en camino, van a empezar o ya han empezando. No obstante, la realidad es que tenemos una tasa de penetración online del 1% en alimentación, lo que no significa que no tengamos que estar preparados. En los próximos cinco años, todo esto va a evolucionar bastante, sobre todo en implantación tecnología en los puntos de venta. Pero la tienda física va a seguir siendo lo importante; sobre todo por el producto fresco, que es oler, ver y tocar.

En el último año, el número de supermercados se ha incrementado considerablemente ¿qué perspectivas tienen para este modelo?

El supermercado es el formato preferido por el consumidor. Es cierto que es un sector muy competitivo y maduro pero hay algunos espacios donde podemos seguir creciendo. Por ejemplo, cada vez hay más franquicias y estamos apostando por la filosofía de productos de proximidad. Iremos desarrollando formatos nuevos, nuevas ubicaciones, ampliaciones y reformas para adaptarnos al consumidor moderno.