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Las hanegadas son más estrechas en Llíria

Parte de la huerta antigua al norte de Lliria, regada con las acequias de l'Alqueria Blanca, Turbanyes, Xércol, La Coma y L'Alpelic, brazos de la acequia de Sant Vicent. :: v. lladró
Parte de la huerta antigua al norte de Lliria, regada con las acequias de l'Alqueria Blanca, Turbanyes, Xércol, La Coma y L'Alpelic, brazos de la acequia de Sant Vicent. :: v. lladró
  • No se conoce el origen de la hanegada lliriana, pero el arqueólogo municipal Xavi Vidal apunta la proximidad a medidas de Aragón que traerían repobladores

  • La popular unidad de superficie agraria valenciana mide 831 metros cuadrados menos en el campo edetano, donde es de 721

La hanegada sigue siendo la unidad de superficie que se utiliza a diario en casi toda la Comunitat Valenciana para medir campos de cultivos y también como referencia para dotaciones de agua, volúmenes de cosechas, rendimientos de trabajos por jornales o maquinaria y todo tipo de usos del día a día agrario.

De modo oficial, cuando se realiza cualquier compra venta o se establecen normativas y contratos de diversa índole, las superficies se traducen al sistema métrico decimal y se plasman en hectáreas (como figuran en el Catastro), aunque con frecuencia suele añadirse también su traducción popular a hanegadas.

Una hectárea son 10.000 metros cuadrados y una hanegada valenciana equivale a 831, por lo que caben prácticamente doce hanegadas (12,033) en una hectárea. Pero ¡cuidado!, esto vale para las hanegadas valencianas, porque en Lliria se mantiene muy vigente la particularidad de que en su término municipal rige la hanegada lliriana, que equivale a 721 metros cuadrados; es por tanto un 13,23% más pequeña (110 metros menos) que la valenciana y en una hectárea caben 13,83, no 12.

Esta curiosa peculiaridad se mantiene bien viva y llega a ser fuente de controversia, especialmente cuando se realizan operaciones de compra venta de fincas rústicas en las que la parte compradora es de fuera de Llíria. En estos casos, lógicamente, quien vende esgrime su hanegada lliriana, porque así corresponden más unidades, mientras que quien compra se esfuerza en argumentar que debe prevalecer la hanegada valenciana.

Pero al margen de las más o menos anecdódicas disputas entre vendedores y compradores, que al final suelen llegar a lógicos acuerdos de consenso, la gran cuestión es conocer el por qué de esta diferencia, dónde puede estar el origen de la hanegada lliriana, que sólo prevalece en el término municipal de Llíria, no en poblaciones lindantes, donde se mide con la hanegada valenciana.

El historiador y arqueólogo municipal de Lliria Xavi Vidal ha investigado sobre las raíces de esta unidad de superficie agrícola y ha llegado a la conclusión de que sigue siendo una incógnita, nadie sabe de dónde procede, ni aparecen referencias claras en documentos históricos.

Señala Vidal que en las comarcas de la Comunitat donde perviven unidades de superficie que equivalen a mayor o menor superficie que la hanegada valenciana, aquellas cambian de nombre. Son los casos, por ejemplo, de la peonada de Jérica (628 metros cuadrados), 'l'hort' de Vinarós (1.246,62) o la tafulla en Elx (953). Sin embargo, en Llíria se llama hanegada (fanecada) y son 721 metros cuadrados, no 831 como en el resto de la región.

Xavi Vidal tiene claro que no procede de época romana, cuando el patrón de medida era el 'iugerum', un rectángulo formado por dos cuadrados ('actus') de 120 pies de lado. Dos 'iugera' formaban un 'heredium' (para facilitar la transmisión en herencias de unidades de cultivo), cien 'heredium' eran una 'centuria' y cuatro de éstas formaban un 'salus'.

Como un 'pie' tiene 29,57 centímetros, la equivalencia de una 'iugera' sería de 2.518,22 metros cuadrados i un 'actus' la mitad, 1.259,11. De los estudios realizados sobre las centuriaciones de Sagunto y las huertas de Valencia y Llíria, los módulos de distancias, redes de caminos, etc., se ha llegado a establecer que hubo derivaciones de medidas que podrían equivaler hoy a entre 703 y 714 metros cuadrados, que son cifras que se acercan a la hanegada lliriana. De hecho hay una centuriación reconocida en Llíria y aceptada por los investigadores donde el patrón es el 'actus' de dicha dimensión. Sin embargo sería muy raro, según apunta Vidal, que la medida se hubiera mantenido desde tal origen sólo en Llíria y no en otras poblaciones del entorno (Benaguasil, La Pobla de Vallbona, Villar del Arzobispo...) que en época romana formaban parte del mismo 'ager edetano'.

En época musulmana, la unidad clásica fue el 'colze rassani', de 0,55727 metros, relacionado con la vara real de Castilla ('colze i mig'). También se establece la jovada, que es la superficie que se puede labrar en una jornada y parte de un módulo equivalente a 23 metros y resulta en parcelas de 120 por 60 brazas, que son 245,7 por 122,85 metros. Pero ninguna de las combinaciones posibles da múltiplos que se aproximen a los 721 metros de la hanegada lliriana.

Tras revisar gran cantidad de estudios sobre medidas de superficie agraria al margen del sistema métrico decimal, Xavi Vidal cita dos situaciones en las que se habla hoy de hanegada y tienen equivalencias más aproximadas. Son las hanegadas usadas en el Campo de Zaragoza (715,18 metros cuadrados) y el Campo de Borja (714,39). Recuerda el arqueólogo que «curiosamente, un gran número de los repobladores de Llíria (tras la conquista de Jaume I) eran de origen aragonés», por lo que aventura que la fanecada lliriana podría ser una reminiscencia de las medidas que los nuevos pobladores empleaban en sus lugares de origen y que se ha mantenido por tradición.

Lo que sí rechaza el investigador es la curiosa leyenda que circula desde hace tiempo, según la cual, la hanegada de Llíria tiene menos cabida por el supuesto deseo de aparentar la Casa de Alba, siglos atrás, que eran más extensas sus propiedades edetanas. Lo cual parece descabellado, porque a fin de cuentas la superficie de algo es la que es, no la que alguien diga que es por que sí, y la prueba definitiva en contra es que, siendo Jérica del mismo señorío, mantuvo su peonada de 628 metros, igual que los pueblos de alrededor de Llíria, donde rige la hanegada valenciana.

Así que el misterio sigue en pie.