Las Provincias

La heredera de Avidesa resurge en la Ribera

Instalaciones de la planta alcireña de helados de  Ice Cream Factory Comaker. :: LP
Instalaciones de la planta alcireña de helados de Ice Cream Factory Comaker. :: LP
  • Hace 10 años Guillermo Lamsfus vio negocio donde Nestlé creyó que ya no lo había y no sólo salvó una fábrica sino toda una tradición

  • Ice Cream Factory Comaker ha alcanzado unas ventas de cien millones y entra en el grupo de las grandes firmas valencianas

valencia. Cada empresa cuenta una historia, pero en algunos casos sus orígenes se conectan con un pasado mítico. Esto es lo que le ocurre a Ice Cream Factory Comaker (ICFC), una firma que empezó a vivir de forma autónoma cuando en 2003 la multinacional Nestlé vendió sus instalaciones a Guillermo Lamsfus, un ingeniero vasco que había tomado las riendas de la fábrica de helados de Avidesa tras la muerte de su fundador, Luis Suñer.

El papel de Lamsfus, como el de tantos directivos, tendría que haber sido el de controlar que todo funcionara como estaba previsto, cumpliendo las órdenes de la central. De hecho, esa fue su actividad hasta que la multinacional miró su mapa de Europa y decidió arrancan parte de las banderitas que señalaban sus centros de producción.

Uno de los afectados iba a ser el de la antigua Avidesa, una supresión definitiva de un emblema social y económico valenciano que Lamsfus decidió evitar. Tras unas duras negociaciones, consiguió quedarse con la empresa y sacar partido en solitario a una instalación que el gran grupo entendía como rescindible. En ese momento comenzó la reconversión que derivó en Ice Cream Factory Comaker.

Con buen olfato, el ahora presidente se centró en vender helados de marca blanca, es decir, productos creados para otras empresas. Era marzo de 2005 y en diez años se ha convertido en una compañía líder europea en la fabricación de helados destinados al canal de la alimentación, restauración e impulso. España representa un 35% de su facturación y el 65% restante se reparte entre 10 países entre los que destacan Reino Unido, Francia, Italia Portugal y Australia.

Con esta trayectoria, la firma valenciana se ha sumado con sus cuentas de 2015 al reducido club de las empresas de la Comunitat que superan los 100 millones de euros de facturación. Además, según publica la compañía, en estos últimos 10 años la factoría de helados ha invertido 70 millones de euros en maquinaria y producto de «última generación», además de generar en los últimos tres años 250 nuevos puestos de trabajo. La plantilla total en los picos de producción es de 634 trabajadores.

Entre sus planes, Ice Cream Factory Comaker emprenderá a lo largo de este mes un plan de inversiones de 30 millones de euros adicionales a los 70 millones invertidos hasta ahora. Además, la compañía espera crecer un 15% durante esta campaña 2016 y ser capaz de generar alrededor de 70 puestos de trabajo en los próximos 18 meses. De este modo, su objetivo es poder fabricar más de seis millones de piezas de helado al día y convertirse en una de las fábricas más importantes de Europa.

Durante el año 2015, la heladera consolidó su asociación con el Grupo Once, a través de su sociedad Ilunion, y destaca que empleó a más de 100 colaboradores que gestionan la logística interna y externa de la compañía. La firma también incide en destacar su política de seguridad alimentaria a través de la compra de materias primas y envases a proveedores valencianos por valor de más de 30 millones de euros, además de las compras a suministradores de la Unión Europea por 45 millones de euros.

De hecho, la factoría se ha aliado con marcas como Central Lechera Asturiana y Hero para lanzar nuevos productos como son los helados sin lactosa, con calcio y con alto contenido en fruta, adaptándose al mercado y aprovechando unas sinergias con otras compañías que les han permitido crecer a ambas partes frente a la dura competencia global.

Así, el helado valenciano ha conseguido tener un especial impacto entre los consumidores ingleses. Es allí donde la revista The Grocer, revista británica especializada en el mundo de la industria alimentaria, ha llevado a cabo un estudio de mercado con la agencia Cambridge Market Research con el objetivo de seleccionar el mejor helado que puedes encontrarte en Gran Bretaña.

El helado galardonado con el premio Food and Drink Winner 2015 ha sido para la referencia Helado de 900 ml Chocolate Blanco con frambuesa que comercializa la cadena Tesco bajo su propia marca y el cual es fabricado por Ice Cream Factory Comaker.