Un Valencia Basket de triple

Will Thomas machaca el aro del Joventut. / efe
Will Thomas machaca el aro del Joventut. / efe

Las cifras de Vidorreta son notables si se tiene en cuenta la plaga de lesionados y que ha tenido que jugar muchos más partidos en Europa El conjunto taronja realiza una primera vuelta casi calcada a la del pasado curso

JUAN CARLOS VILLENA VALENCIA.

La primera vuelta del Valencia Basket en la Liga Endesa, que culminó con la victoria del domingo frente al Fuenlabrada en la Fonteta, ha sido sobresaliente. Ese fue el adjetivo del vistazo general, una segunda plaza en solitario con todos los problemas de lesiones acumulados desde octubre, pero el análisis de los números y la suma de las variables físicas y del mayor desgaste, por la acumulación de partidos, hace que sea aún más ponderable. La primera conclusión, a nivel de club, es que el conjunto valenciano se ha instalado definitivamente en la élite de la ACB, puesto que en las últimas tres temporadas ha acabado la primera vuelta primero (la 15-16 con el histórico 17-0 de Pedro Martínez), segundo (la 16-17 con un 12-4 puesto que la competición fue impar) y otra vez segundo en la actual campaña, con un balance de 12-5.

Antes de desglosar los números estadísticos de la actual temporada conviene tener en cuenta las dos variables que más han condicionado el primer tramo del curso en la Liga Endesa. El pasado año, el Valencia Basket combinó los 16 partidos de la primera vuelta con 10 de la Eurocup, la primera fase y dos del Top 16, mientras que en la actual ha tenido que lidiar con 19 partidos de Euroliga, con el evidente mayor nivel que conllevan los mismos. De las ausencias, poco más hay que escribir que no se haya contado. En el pasado curso, en la primera vuelta los jugadores taronja sumaron 14 bajas, una media de 0,87 por partido. En la actual, ese número se ha multiplicado por tres, con San Emeterio y Sastre perdiéndose nueve de los diecisiete partidos en la ACB.

Una vez calibrados esos dos asteriscos, los números revelan que el Valencia Basket de Txus Vidorreta, en la primera vuelta de la ACB, anota, rebotea, valora, tira mejor de tres y pierde menos balones que el de Pedro Martínez mientras que el del técnico catalán era mejor en defensa, asistencias, recuperaciones y lanzamientos de dos y tiros libres. Eso sí, en la mayoría de las cifras, tanto de un lado como de otro, los valores son muy parecidos. Casi un calco. Una virtud, si hablamos del actual campeón de la Liga Endesa.

Las diferencias en el estilo de juego también aparecen esbozadas, en algunos renglones, con la comparación de las cifras. Las más llamativa es la tendencia del actual Valencia Basket a volcar su juego ofensivo en el tiro de tres. Con acierto, puesto que el conjunto taronja tiene el mejor porcentaje de la ACB con un 41%. En la actual temporada, los valencianos han llegado al corte lanzando 433 triples, 25,47 por partido, y anotando 177, una media de 10,41, mientras que en la pasada lo hizo con 367 lanzamientos, 22,94 por choque, de los que anotó 8,25. Es decir, más tiros y un mayor porcentaje. Bingo. El dato que mejor refleja esa tendencia es el porcentaje de los triples en los tiros de campo del conjunto taronja. Suponen un 42% en la actual campaña mientras que la cifra baja a un 38,5% la pasada. Esa diferencia la compensó el manual de estilo de Pedro Martínez con una mayor fiabilidad en los tiros de dos, donde Kravtsov, Oriola, Sikma y Dubljevic fueron verdaderos estiletes en la pintura.

Hay cifras sorprendentes como la de los rebotes. Con un Valencia Basket mermado en el juego interior, con Latavius Williams sin debutar y Dubljevic con problemas físicos, y con las bajas de Oriola, Kravtsov o Sato, la realidad es que el actual equipo captura más rebotes que su versión anterior. Las lesiones en el juego exterior han cargado de minutos a los jugadores sanos. El caso más claro es del Van Rossom, que ha pasado de jugar 12 minutos por partido a 22, con un último mes donde ha bordeado los 30.

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