El Valencia Basket, con decisión hacia el top-8

El Valencia Basket, con decisión hacia el top-8

El Valencia Basket vuelve mañana a la Euroliga con su visita al Khimki. «Es el mejor año de mi carrera. Ojalá pueda seguir así», dice el debutante Sastre «Tenemos equipo para competir y dar algún susto», avisa Rafa Martínez

ALBERTO MARTÍNEZ

valencia. El Valencia Basket recupera su sitio en la élite continental. Mañana, en Rusia, el conjunto taronja emprende la cuarta aventura de su historia en la Euroliga. El vigente campeón de la ACB tiene la motivación por la nubes y, aunque huye de la presión, encara la competición con unas aspiraciones bien claras: alcanzar, como mínimo, el top-8. Un duro desafío teniendo en cuenta el asfixiante calendario que se avecina. Los de Txus Vidorreta toman hoy el vuelo hacia Khimki, donde arranca el sueño.

Will Thomas, con cada vez más peso dentro de la rotación del equipo, lanzó ayer un órdago. «Tenemos que intentar estar en los cuartos final y para eso debemos tratar de ganar cada partido. Hay que competir en cada uno de ellos. Sabemos que no va a ser fácil», comentó el ala-pívot estadounidense antes del entrenamiento celebrado en la Fonteta.

Rafa Martínez ya rozó la Final Four durante la campaña 2010-11. «Fue algo importante, lo disfrutamos mucho. Vamos sin marcarnos ningún objetivo pero sin tener miedo. Queremos competir al máximo nivel contra estos equipos», comentó el capitán taronja. Pese a emplear un discurso prudente, se mostró convencido de que el Valencia Basket dará guerra: «Es una competición muy larga. Sabemos que tenemos equipo para competir y dar algún susto en esta Euroliga. Poco a poco, veremos por qué podemos luchar». Eso sí, el escolta catalán asume la dificultad de llevarse el botín de la pista del Khimki: «Es un equipo similar al nuestro. Será un partido bastante igualado. Ganar fuera de casa en Euroliga es muy complicado. Nos tenemos que hacer fuertes en casa».

Mañana, se le encomendará una misión clave a Joan Sastre. El balear deberá convertirse en la sombra de Shved, la gran amenaza del Khimki. «Hay algunos que se divierten anotando 20 puntos y a mí me gusta también defender a los mejores jugadores rivales. Me estoy acostumbrando. Ojalá pueda hacerlo bien», admitió el escolta, quien se prepara para debutar en la máxima competición continental: «Es el mejor año de mi carrera hasta el momento y ojalá pueda seguir así».

Sastre derrocha ambición: «Estamos con muchas ganas de empezar y con mucha ilusión de hacer las cosas bien. Va a ser muy duro y vamos a ir partido a partido y sin pensar más allá de cuartos de final. Ya veremos hasta dónde podemos llegar».

Guillem Vives sí que guarda experiencia en la Euroliga. La disputó como taronja en el curso 2014-15. «Toda Europa sabe que somos los actuales campeones de la ACB y hay que saber llevarlo. Que la gente nos muestre el respeto que quiera. Nosotros, como siempre, seguimos humildes». En el arranque de temporada, el Valencia Basket ha conquistado la Supercopa y se ha impuesto en las tres jornadas de Liga.

«Tenemos bajas muy importantes, pero hemos empezado muy bien la temporada. Llegamos con confianza. Veo al grupo motivado y con ganas de jugar en un campo difícil. Históricamente, el equipo sabe que es muy difícil ganar en Khimki. Queremos evaluarnos y mostrar dónde está el Valencia Basket en Europa», advirtió el base catalán.

Desde 2016, la Euroliga ha multiplicado su exigencia, ya que la primera fase consiste en una liguilla de 30 encuentros. Los ocho mejores acceden a los cuartos de final. El Valencia Basket deberá adaptarse al nuevo sistema. «Veremos si estamos preparados para aguantar físicamente, pero todos nos tendremos que acostumbrar a este ritmo. Estamos entrenando fuerte», admitió Will Thomas. Los de Txus Vidorreta tendrán que sobreponerse a las bajas. «Tenemos jugadores lesionados y hemos tenido poco tiempo para entrenar todos juntos, pero cuando los vayamos recuperando el equipo lo notará. Tendremos más rotaciones, estaremos más frescos y podremos competir mucho mejor», señaló Sastre.

Vives se toma la competición como una carrera de fondo: «Lo bueno es que podemos competir contra todo el mundo. A pesar de las derrotas o las victorias, tenemos que mantenernos fríos, sabiendo que a la semana siguiente tenemos otro partido. Es como una segunda liga y va a ser muy duro».

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