El Valencia Basket cierra su herida con Tel Aviv

De izquierda a derecha, Juan Maroto, Txus Vidorreta y Jaume Ponsarnau, antes del entrenamiento en Tel Aviv. / juan carlos villena
De izquierda a derecha, Juan Maroto, Txus Vidorreta y Jaume Ponsarnau, antes del entrenamiento en Tel Aviv. / juan carlos villena

El conjunto taronja buscará ante el Maccabi terminar con su mala racha en la Euroliga de 6 derrotas seguidas para continuar con opciones Su negativa a viajar en 2004 le costó al club una dura sanción

tel aviv. En el instante en el que el avión privado que ayer trasladó al Valencia Basket a Israel tocó pista en el aeropuerto de Ben Gurión el club cerró un círculo 5.005 días después. Con Juan Roig al frente, se derribó un muro imaginario que ha mantenido los puentes cerrados entre Valencia y Tel Aviv desde entonces, puesto que la entidad hebrea se implicó, con todas sus fuerzas, en conseguir que el castigo a la entidad de la Fonteta fuera el mayor posible. El 25 de marzo de 2004, el entonces Pamesa cumplió su determinación y no se presentó a disputar el partido programado ante el Maccabi, decisivo en las aspiraciones de la Final Four, al entender que no estaba blindada la seguridad en un clima bélico en ascenso, tras la operación militar llevada a cabo por el ejercito israelí que acabó con la vida del líder de Hamás, Ahmed Yasín, y que siguió con la amenaza palestina de «regar con sangre las calles de Israel». La Euroliga se negó a cambiar la sede del partido, pese a que los valencianos presentaron, entre otros documentos, la resolución del Departamento de Estado de Estados Unidos desaconsejando viajar, la decisión de la UEFA de no disputar partidos en Israel hasta que se calmara el clima de tensión y las dudas que se crearon sobre la adecuación de celebrar la Final Four en Tel Aviv, prevista para el mes siguiente. La sanción fue durísima, con la pérdida del partido por 20-0, la pérdida en todos los desempates (crucial para la no clasificación del Pamesa a la fase final) y una multa económica. Ayer, casi catorce años después de tener que presenciar por televisión pancartas donde los ultras del Maccabi pedían que la Final Four se celebrara «en la estación de tren de Madrid», en referencia a los atentados del 11M, el Valencia Basket pisó por fin Tel Aviv. Hoy, sobre las tablas del histórico Yad Eliyahu, el conjunto de Vidorreta tratará de rematar la simbología de este viaje histórico con una victoria que 'vengue' a los Oberto, Tomasevic, Luengo y compañía.

Más allá de la carga anímica lo más importante, sin duda, es la deportiva que presenta el duelo entre macabeos y taronjas. El Valencia Basket afronta la cita como una nueva oportunidad de acabar con la mala racha de resultados en Euroliga, que se ha alargado a seis derrotas consecutivas. El margen objetivo de maniobra con respecto a la zona de playoff, que se encuentra a dos victorias, y el calendario de diciembre se presenta como decisivo para calibrar las opciones reales en la competición. Para la importante cita, Vidorreta volverá a contar con cinco bajas y una rotación de nueve jugadores más la ayuda de Puerto y Hlinason.

La prueba de hoy ante el Maccabi es la del algodón puesto que el equipo de Spahija, que vuelve a cruzarse con su exequipo en la Euroliga desde que en 2011 lo hiciera en las filas del Fenerbahce, basa su peligro en un juego exterior explosivo, con el ex NBA Norris Cole, compañero de LeBron James en los Miami Heat campeones en 2012 y 2013 como jugador estrella, y Pierre Jackson, Michael Roll o Deshaun Thomas como escuderos. Por dentro, la fortaleza de Parakhouski y la capacidad atlética de Tyus marcan la pauta. Los israelís, tras ganar los dos primeros partidos, tienen un balance igualado de 4-4 en los últimos cuatro partidos.

Más

Fotos

Vídeos